Si hay el cielo
que haya aves
como estrellas
siendo el imponente diminuto
que cuaja al infinito, que lo vence
que lo pone al alcance
de las vidas.
Es tanta mi ceguera: ¡que haya aves!
No sabré inteligir el firmamento
que somete a mi mirada de mortal
si no hay los trinos, los nidos, las plumas,
si no hay el vuelo que migra
que se muere
solo en esta mitad del horizonte
¡que haya aves!
que el sol se contente entre sus alas
que la tristeza del violín taña en su idioma
que siempre sean símbolo
de un lejos.
¡Que haya aves,
por Dios,
y que me olviden!


Emma Calderón
@emmaland_m
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