Sabía que todavía cabía algo
algo de inquietud
de amor
de dolor.
Se lo conté a mi hermano
entre enredaderas de verdes hojas
hojas tristes por la lejanía
acarameladas por el sol.
Sabía que todavía cabía algo
algo de ilusión
de pasión
de llanto.
Cabía algo
en ese abismo del que regresé.
Se lo conté a mi madre, a mi padre
bajo una parra seca
entre vinos y limones.
Cabía aún en el cuerpo
cuerpo vacío
cuerpo solitario. Cabía aún.

Natalia Sola
@nataliacabanillassola
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