Entre estas dos tierras
pujando por separarse
me tragué el mar
para que pudieran acercarse,
me comí las raíces
pa’que pudieran aceptarme;
pero hoy solo quieren alejarse
y de tanto que me jalan
me hacen vomitar
un empacho de ilusiones.
Y es que entre estas dos tierras
qué bonito fue pensar
que podría juntar
las piezas del rompecabezas,
hacerme mi pangea.
¿Cómo, si están mal hechos los moldes?
Aquí no me tragan,
y allá no me oyen,
en ambos el camino destierra mis pies.
Floto en un aire irrespirable
y yo no me oigo quebrarme
porque me quedé sin una tierra
que me encaje.
No tengo dónde poner este huraćan negro
que corona mi cabeza;
no tengo dónde meter tanta cadera
que retumba al andar
sin sentir mil ojos rojos
coronando la oscuridad
de los días tristes.
En estas dos tierras
creí que estaba
y en ninguna estoy:
estoy aquí,
llorando en la raja,
por la raja y para la raja.
Estoy aquí:
en un vacío lleno de sangre y bilis
con trocitos de etiquetas
que ya no sé leer.
Tal vez pueda escribirme un hogar
con sangre y trozos de alma
y plantar una patria en la negrura de mis carnes.

Sabrina Feliz
justlittlerandomwritings
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