El cachalote

Bella,
al no te verte en la tierra,
me incrusté en el mar
como una jabalina.

Mi cuerpo serpenteó,
mar adentro.
Y se volvió inmenso.

Y cuando te encontré,
eras suave y blanda,
como si te faltaran los huesos.

Entonces huiste.

Una vez más,
invadí la oscuridad para rozarte.

Te encontré.

Colérica, me mordiste, me picaste.
Odias mi carne.

Cicatriz tras cicatriz,
volveré por vos.
Para extirparte del dolor profundo
y llevarte a la superficie.

kabur escritor poeta

Kabur
@kaburrrrrr
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