A veces no sé si extraño solo el recuerdo.
Porque lo sucedido y el recuerdo
parecen ya no ser la misma cosa,
antagónicos el uno del otro:
lo que fue y lo que decidiste retener,
como los caracoles vacíos
que emergen en la arena;
las piedritas que pules con
la lejanía de no volver más,
corales sueltos y porosos,
que alguna vez pertenecieron
al mar.
Con frecuencia vuelvo a esa orilla.
A recoger los restos:
la vida que alguna vez se albergó,
la memoria del agua en movimiento.

Celic Rosas
@celic.rosas
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