Con la suma del tiempo,
solo voy agregando a la lista
los lugares que no conocerá.
El reacomodo de muebles.
La enredadera que no verá
secarse en invierno.
El edredón que cubriría
la mitad de su cuello.
La distancia que nunca pudimos
acortar entre la montaña
y nuestros ojos.
El puntual despojo de los árboles
este noviembre.
La melancolía insoportable.
Una enumeración natural:
la cantidad de días en adelante.
El inventario desde tu partida.

Celic Rosas
@celic.rosas
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