Escribo desde el sofá de telas africanas
que recoge mi congoja.
El ventilador me dice que no
mientras seca mi pelo mojado.
La piscina me ha desenredado
los nudos de leona enjaulada
y este cuaderno me peina
los tirones que no alcanzo a alisar.
He tropezado con un verso
y una perla,
y una pluma y una flor
para decirle a Rubén Darío
que se siente conmigo, que me ayude
a contar un cuento
que pueda creerme también yo.

Estefanía Soto
@fani_conlimon
Leer sus escritos


Deja un comentario