La abeja

Amante floral
laborioso insecto.
Sos ónix y vida.
Sos muerte y citrino.

Huiste del panal,
arrastrando
en tu fatigado vuelo,
un arpón orgánico
anudado a las vísceras.

Pequeño bicho,
diminuto druida,
¿Qué planta o fruto
te aisló así,
de tu azucarada
guarida?

Abeja peregrina,
miel que respira,
dichosa es tu suerte.

Aquella flor
de ojos penetrantes,
con el trueno
en la boca;
con las manos
como pétalos;
con el mar
cuando habla
y te mira;
te ha encontrado,
y también sonríe.

kabur escritor poeta

Kabur
@kaburrrrrr
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