PARTE II
Cuando desperté de nuevo,
la nieve ya no estaba.
Habían pasado algunos años…
Hojas me abrazaban,
como tumba,
otoño había llegado.
Pero alguien suspiró,
algo se derrumbó,
y entonces las hojas no lograron ocultarme.
Quise cegarme,
ceder,
no pensar.
Pero alguien me ha encontrado.
Unos ojos hablan por primera vez
y no puedo dejarlos.
No…
Entonces él me mira y,
¡no hay contacto!
¿cuál es su nombre?,
no lo sabe,
pero me ha traído de vuelta.
Aún temo ser un eco,
pero cuando la nieve vuelva,
ya no desapareceré en ella.

Natalia Rico Medina
@writeondandelions
Leer sus escritos

Deja una respuesta