De repente sucede.
Se vislumbra en el cielo
la silueta lejana de un enorme planeta
que podría pasar por estrella,
pero que en realidad son tus ojos.
Nadie permanece igual.
Hemos fluctuado
a través de tantas versiones de nosotras,
que es casi un milagro
habitar el mismo terreno
y vislumbrar el mismo firmamento.
Pero sucede.
De repente sucede.
Lo que antes era inconcebible,
ahora resulta inevitable.
Y no podría ser de otro modo.

Carolina Palacio Ramírez
@carolinapalacioramirez
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