No puedo echarte la culpa, corazón,
de ninguno de tus exabruptos,
no puedo culparte
de las carreras a contrarreloj
que corrés cuando está cerca ese ser,
ni de los golpes de bombo
que te nacen en mis temores.
Soy responsable de tus latidos
incluso cuando el tiempo se pausa
y pienso que vivir cuesta mucho más
que vida:
sangre
amores
agua salada
bombos en huelga
suelas de zapatillas.

Coti Molina
@cotimolgo
Leer sus escritos

Deja un comentario