Late fresa al fuego del amor,
corazón chispeante, al rojo vivo.
Suda por tus poros el ardor,
las cenizas de este amor cautivo.
Mis horas vueltas brasas
aún conservan la fragancia
a rosa de tu piel.
En mi pecho se atiza el cariño,
al repasar el gusto
por habernos encontrado.
Late fresa al fuego del amor,
corazón chispeante al rojo vivo.
Suda por tus poros el ardor,
las cenizas de este amor cautivo.
Reina en mi memoria
tu pasión frenética,
impregna su esencia en mi presente.
La primavera se concentra en ese grana,
que derramas sobre mis campos
despidiendo un largo invierno.
Late fresa al fuego del amor,
corazón chispeante al rojo vivo.
Suda por tus poros el ardor,
las cenizas de este amor cautivo.
A la espera agria
de tu presencia dulce
admito ser adicto a su sabor.
Regálame el calor de un abrazo,
aplácame el deseo vehemente
de tu fruta deleitosa.
Late fresa al fuego del amor,
corazón chispeante al rojo vivo.
Suda por tus poros el ardor,
las cenizas de este amor cautivo.

Francisco R. Garcisán
@frgarcisan
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