Tú que vienes al mundo
al nacer la primavera,
tú que conoces al sol
cuando despierta.
Tú que lo adorarás con pasión,
y con pasión quemarás tus hebras por él,
agotando el verde inmaculado de tu rostro,
imitando el tono de su piel.
Tú que darás la vida por sus rayos
y lo seguirás, ya cansado,
a su lecho más allá del horizonte.
Tú, que el invierno desconoces,
nacida de la primavera,
señora del verano,
¿cómo será vivir como tú?
¿Cómo será alcanzar
tu destino en un chispazo,
dormir entre verdades imposibles,
ignorar el derrumbe de las montañas?
Tú, que llegas en la bonanza,
¿cómo se siente saberse irresponsable
del porvenir del que vendrá mañana?

Pablo Fernández de Salas
particulasdepoesia.com
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