La madre

En el vientre eterno,

de mis sueños escondido,

busco la niñez perdida,

para poder dormir tranquilo.

Y me embruja el olor a madre

y me atraen aquellos mimos,

con los que cuidaba la vida,

con dulzura y con cariño,

con miradas de mimbre,

con ramitas de olivos,

con susurros de diosa,

para acunar a su niño.

Y amamanta el pecho el alma

de aquel bien nacido,

para acallar el llanto sonoro,

y con la luna dormirlo.

Y la madre lo mira y sonríe,

y lo llama ¡corazón mío¡

y lo besa y le dice:

Duérmete con calma,

que estoy aquí contigo,

que te arrullo, que te adoro,

que ofrezco mi vida,

para que estés siempre vivo,

que has crecido en mi ser,

y doy gracias a Dios bendito,

que siempre seré tu madre,

que siempre serás mi hijo.

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5 respuestas a «La madre»

  1. La eterna magia del nacimiento, que renueva cada día nuevas ilusiones.
    Muy tierna poesía.
    Un abrazo.

    1. Gracias Luis, me alegro que te guste. Un abrazo

  2. Excelente poema de aromas de cuna.Tierno y emotivo.

    1. Gracias Jordi, siempre evocando a la madre. Me alegro que te haya gustado. Un abrazo

  3. […] La madre, de José Carlos Mena (España) […]

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