Nos encontramos
pendiendo de finos hilos.
Semidestruidos,
llenos de cortes profundos.
Toscos zurcidos,
y errores innatos.
Y comenzamos a crear un nuevo telar
con nuestras fibras textiles.
Creando,
entre nosotros,
el tejido perfecto
en el que resguardarnos
los días
de
temporal.

Estadísticas de la entrada
Búsqueda avanzada
Entradas relacionadas
Deja un comentario