Por miedo a ahogarte

Tengo un nudo en la garganta

desde que mi casa se volvió un jodido cementerio

porque tú rompiste la idea

de que ibas a quedarte.

Aún sigo pensando en todas aquellas veces que me sentí vuelta

y pensaba que tenía el suficiente valor

para conseguir que te quedaras.

 

Y es que hay veces que por mucho que intentes

se rompe la intención.

 

Aprendí a ver como todo se volvía hielo,

como las ventanas no se abrían por miedo a que la casa se suicidara

cuando en realidad ya estaba rota de tanta soledad.

Y es que un cuerpo realmente se siente solo

cuando no hay nada que lo llene.

 

Aprendí que hay veces que es mejor dejar que llueva

antes que mojarte tú mismo

y ahogarte.

5

111 visitas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas