Le tengo acá. Le tengo allá.
No me aguanto ni un minuto más.
Por penetrar todos mis poros casi está.
Me pica y me sarpulle sin cesar.
Quiero quedarme acá tranquilo,
no pienso salir con nadie a ninguna parte.
Pero es imposible pensar sin perder el hilo
cuando algo en torno a mí tanto me arde.
No me aguanto su hormigueo,
su inquietud, su cutáneo bamboleo.
Quién sabe cómo acabe este presente,
quién sabe a dónde me lleve su corriente.
De Charly García, Rap de las hormigas (1987). Un despliegue de rebeldía en mis primeros años universitarios.



Replica a Hormigueo – El blog de Fabio Cancelar la respuesta