Tu sonrisa no dice nada.
Tus palabras me suenan vacías.
Tu mirada… me hiela.
Quieres acercarte.
Pretendes que calle, ría, hable…
Mientras tú miras y hablas.
Intentas dibujar un mundo,
amable, cálido…
Solo para mí.
Piensas que no soy consciente.
Que sigo tu juego.
Me sigues mirando
con ojos huecos.
Me buscas.
Me quieres de tu parte.
Y no sabes…
Crees que lo tienes,
y que me lo puedes dar.
Una tranquilidad segura… eso me vendes.
Pero… ¿es así?
Una sonrisa superflua;
una mueca falsa;
palabras arteras…
Una caricia… fría y de acero.
Crees que la mentira
me puede salvar.
¿Es así?



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