Hueco

Tu sonrisa no dice nada. Tus palabras me suenan vacías. Tu mirada… me hiela. Quieres acercarte. Pretendes que calle, ría, hable… Mientras tú miras y hablas. Intentas dibujar un mundo, amable, cálido… Solo para mí. Piensas que no soy consciente. Que sigo tu juego. Me sigues mirando con ojos huecos. Me buscas. Me quieres deSigue leyendo «Hueco»

Solo las cunetas son oscuras

No lo recuerdas… Un paso y otro, lentos, pausados, entrelazándose con el rítmico vaivén de un brazo y otro. Un guijarro salta. Se burla de mi paso… Deja caer su cruel carcajada entre otros más reservados. Se presenta una curva. Más tarde una pendiente y me lanzo al declive. Y siempre… un paso y otro.Sigue leyendo «Solo las cunetas son oscuras»

En unas horas… (III)

Mientras bajaba del coche, escribió un mensaje a su hermano para saber dónde se encontraba: al cruzar el umbral de la puerta de cristal, que se abrió al detectar su movimiento, los vio. Estaba el mayor con unos tíos, ella era hermana de su madre. Sus caras se mostraban serias, solemnes… La tensión afloraba enSigue leyendo «En unas horas… (III)»

En unas horas… (II)

De pronto, se dibujó el perfil de la amiga médico en su mente: ¡si está haciendo la residencia en ese hospital! La respuesta que había definido su decisión había llegado instantes después de la comida. Mandó varios mensajes con su resolución y marchó a la estación. Dio un respingo: había perdido la conciencia durante brevesSigue leyendo «En unas horas… (II)»

En unas horas… (I)

Había transcurrido una hora desde que el tren salió de la estación. Menos mal que había conseguido un billete para el primero que partía. No lograba conciliar el sueño, pero tampoco estaba nerviosa. Sí, la tensión esperaba ahí, pero la imposibilidad de hacer algo la sepultó. Únicamente podía leer las páginas del libro que llevaba,Sigue leyendo «En unas horas… (I)»

Me vives…

Aún sin existencia. Una realidad, pero sin forma. Un dibujo sin trazos precisos; concepto vivo sin palabra. Una espera larga: estás presente y sin existir. Eres y estás; necesitas una palabra, una línea… una forma. Intuyo tu ausencia… pero, ¿cómo reconocerte? No te puedo nombrar, pues aún no existes. Esperas… Es real: dos pronombres desaparecidos.Sigue leyendo «Me vives…»

Aquí… y ahí (IV)

Se cierra este camino. Tras los obstáculos y dificultades internos… llega la conquista. No se trata de algo exterior, sino de «muy dentro». IV. NADA. Sin embargo… vacío. Un todo plenamente hueco. … Decido pisarlo. Descubro entrecerrando los ojos un mar distinto, un cuerpo diferente, un monte único. Ni tormentas, ni calles; ni árboles, niSigue leyendo «Aquí… y ahí (IV)»

Aquí… y ahí (III)

Continúa… III. ALTURA Me espero en mi jadeo. El corazón golpea las sienes, y la respiración ahogada resuena en los oídos. Me contengo… Giro el cuerpo tras cerrar los ojos. Al fin, los abro… Dejo que el aire me envuelva. Los guijarros  me atraviesan la piel. Piedra. Viento. Cumbre. Todo… Aquí… lo soy. Todo. PorSigue leyendo «Aquí… y ahí (III)»

Aquí… y ahí (II)

Continuo el viaje que inicié hace unas semanas… II. BULLIR Destellos de colores; sonidos estridentes y otros mudos. Clamores de luz, pasos, rostros. Humo y cenizas haciendo muecas burlonas. Voces que sostienen cuerpos; cuerpos que agarran vidas; vidas… que flotan. ¿Y yo? Vuelo… Busco los sonidos fugaces y permanentes, persigo las luces claras y brillantes. Necesito…Sigue leyendo «Aquí… y ahí (II)»

Aquí… y ahí

Cuatro etapas… desde aquí… hasta lograr entrar ahí… Hoy, el primer paso. I. TACTO Respiro profundamente… Se cuela el salitre, se desliza la humedad. La brisa me espía cada paso, cada gesto. Me detengo… Me toca: Mis pies abrazan la arena, mientras se mecen en un vaivén mojado. Esa frescura me llama. ¡Grita mi nombre! Y meSigue leyendo «Aquí… y ahí»

[…]

Palabra… Un verbo y un pronombre. Mientras nombre, aún participio… Palabra… Infinito silencio. ¿Paradoja? Tal vez.   Silencio elocuente que se calla palabras. Un no-sonido que habla escuchando. Palabra pronominal, en un pleno participio, vaciando el verbo con su presente.   Pesa lo quieto; resuena lo callado. El nombre… cierra los labios. Y se extiende.Sigue leyendo «[…]»

PAS DE DEUX

Te levantaste a la hora habitual. Generalmente no te costaba despertarte, pero en ese instante decidiste postergar la retirada de las sábanas. Pesaban excesivamente. Te frotaste los ojos con las manos y aguantaste la respiración tensando el cuerpo. En el momento de relajar los músculos, te giraste sobre tu lado izquierdo y te erguiste. YaSigue leyendo «PAS DE DEUX»

Faro del Valle

Ya sea caminando por la Angostura, o subiendo al Cerro de La Escusa; ya sea dejándome llevar por la carretera franqueada por los árboles; o únicamente, asomándome a la ventana…   Mi mirada quiere ser tú, Pero solo ella… es posibilidad. Tu presencia acaricia; invisible, posas tu no-cuerpo; en silencio cubres con tu no-voz. ÚnicamenteSigue leyendo «Faro del Valle»

Tus manos

A mi madre   Un ascenso lento, pausado. Luego un ligero cambio de rasante, y una bajada acelerada. Movimiento reiterado, con suavidad y ritmo… Incansable de esta caricia, a veces no puede más, y la ansiedad domina: aprieta para detenerla… solo unos instantes. Una vez más: arriba y abajo. Los surcos de sus huellas reconocenSigue leyendo «Tus manos»

Tras el verso

A la palabra, arma del poeta   Acudes a mi llamada. Siempre; nunca fallas. Antes o después… Siempre. Te vacías para llenarte de mí. ¿O me vacío para que me llenes? Ahí estás… lejos, esperando; y cerca, sugiriendo. A veces te impacientas, y te moldeas en mi boca, en mi mente, en mis dedos. EresSigue leyendo «Tras el verso»

A mi lado ausente

A mi padre, enfermo de Alzheimer.   ¿Qué os pasa? ¿Me miráis como una nada? Miremos…   No me veo, y sigo escuchando esas frases. Significados borrados, palabras iguales. Me toco, pero no me siento, por nada me extraño: todo me es ajeno.   No puedo saber dónde miro, no domino los ojos. Se meSigue leyendo «A mi lado ausente»

Aunque no haya visto la luna

“Nos baja una estrella que borra la huella de un recuerdo amargo” Joan Manuel Serrat   Los rayos del sol comenzaban a acariciar las hojas de los árboles, hojas amarillentas aunque aún ostentaban el verde de la estación abandonada. El astro ardiente continuaba su ascenso abrazando ya aquellas hojas… Se inclinaba suavemente a besar lasSigue leyendo «Aunque no haya visto la luna»

Solo

Eres presencia despreciada. No eres alguien… Apenas algo. Eres presencia: alguien y algo. Una ausencia buscada, a veces evitada, en ocasiones… marginada. Te haces presente, y se bifurca el camino: La amargura de la hiel de un lado; su peso asqueado desespera. Cuanto más se evita, más reciamente se impone. Manotazos que luchan por ignorarSigue leyendo «Solo»