Mujer

Luces y heridas.

Risas y llanto.

Es que sos tanto.

Sos tanto y no te das cuenta.

Que si soltás amarras,

que si callás al resto

tus luces se encienden.

Y brillan tus ojos.

Y tu piel resplandece.

Y tu voz grita.

Y tu voz enmudece giladas.

Resbalan.

Chorrean.

Ni las sentís.

Te pasan por el costado.

Y todo el quebranto desaparece.

Y el qué dirán.

Y los fracasos.

Y la humillación.

Y la vergüenza.

Y el vivir los días con miedo a no encajar,

a que las cosas te salgan mal,

a reventarte las ilusiones contra el suelo.

Si te animás a ser vos y das el paso.

Si te animás a romper el frasco en el que te escondiste

te vas a dar cuenta

que sos tanto

que mínimamente te merecés ser feliz

porque sí.

Porque estás hecha de estrellas y no de una costilla.

Porque sos el laberinto y la salida.

Porque vale más tu grito que tu silencio.

Porque vale más tu libertad que tus encierros.

Y si abrís la puerta.

Y si rompés el frasco.

Y si soltás amarras.

Y sos vos misma

sin miedos.

Te vas a dar cuenta

que sos tanto

que valés un amor entero

y no mitades.

Que valés que te quieran siempre

y no a veces.

Que valés tu amor primero

y no si te sobra tiempo.

Y no de vez en cuando.

Y no a último momento.

No cuando te acuerdes.

No cuando te dejen.

No cuando te dejes.

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3 respuestas a «Mujer»

  1. Mago reivindicación, sin menoscabo de la lírica. Gracias y un saludo.

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    1. Muchas gracias por pasarte!!

      Le gusta a 2 personas

      1. Quería decir «magnífica», no «mago», aunque «Porque sos el laberinto y la salida» tiene algo de mágico 😉 Y gracias a ti, poeta.

        Le gusta a 2 personas

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