Promesas desnudas

Paradoja del amor I.
En la quietud de su mirada,
corrían el resto de nuestros días.

Prométemelo,
con tus pies sobre la almohada,
cubierto por las sábanas húmedas.
No con Ojos pentateucos,
atado a un lazo de cobre frente al altar.

Prométeme con tus vísceras
que el tiempo no será nuestra religión,
y que nuestro hogar
será cada esquina donde hagamos el amor.

Prométeme disputas,
placeres y penumbras,
que el huracán de la vida
penetre la habitación.
Que no andemos por ella
cual cadáveres en descomposición.

Prométeme lágrimas
y llagas ardientes en la espalda,
que en cada beso mojado
pueda saborearte las pestes del alma.

Prométeme,
con tus manos sobre mi rostro
y tus piernas en mi cintura,
que nos devoraremos el resto de nuestras vidas
y dejaremos un lienzo incendiario
de hambre, silencio y fuga.

Paulina Santamarina
@apulso_writer
Leer sus escritos

243 visitas

3 respuestas a «Promesas desnudas»

  1. Grandes versos, Paulina.
    Me encantó.
    Fuerte abrazo.

  2. está bien

  3. Prométeme no enfadarte por seguirte en todas tus, aplicaciones, prométeme que serás mi amiga, del alma, la confidente y la que comparte mis mismos pensamientos y alma.

Deja un comentario

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas

Descubre más desde Letras & Poesía

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo