Secuestro

El rehén
bebe vino
en la estación de tren.

El secuestrador
caminando vino
al vagón.

En el pasillo,
sombras alargadas.
Una, más rápida,
la otra, inmóvil,
una aguarda,
otra decide.
Un cruce de miradas,
breve y sugerente,
como un disparo
que aún no ha sonado.

Jotaerrecé
jota.errece
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