La loica

El cable donde posa la loica,
es un fierro trenzado o una liana metálica.
Está provisto en toda su humanidad,
de púas alineadas como aguijones de óxido.

Y ahí sostenido, el cuerpo pequeño,
la gargantilla de fuego, y la ceja eléctrica;
y cuando brama, su pico de plomo,
trona con la aridez de la Patagonia infinita.

Sigue intacta, en su posadero de hierro
contra el viento que puja y el aire tajante;
esperando una vibración en el agua, o
un insecto distraído que brote del suelo.

Y cuando vuela, sus alas ceniza
de franjas escarlatas, se embriagan
con la fruta invisible, que levita en el cielo,
con el sabor frío de araucarias en la boca.

El pequeño pájaro aguarda estático
pero el entorno patagónico, lo envuelve
con un sonido sepulcral y definitivo;
que me recuerda a tus ojos profundos.

kabur escritor poeta

Kabur
@kaburrrrrr
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