Yihad

Serás presa de su elegante silencio, de sus miradas lascivas, de la música que desprende su presencia. Tendrás visión de túnel cuando te pierdas en sus laberintos, verás la luz antiincendios pero querrás consumirte dentro, irás directo al desastre y le traerás flores. No sabrás si es por morbo, vicio, amor o placer. Dirás queSigue leyendo «Yihad»

Volver al remitente

Ponme un lazo si quieres, o envuélveme en papel de lija. También puedes meterme en una caja de sentimientos reciclados o en un sobre perfumado con quizases. Miéntele al cartero, di que el contenido es frágil, peligroso y altamente explosivo. Séllame con cinta adhesiva, pues querré escaparme. No todo se perpetúa con saliva. Elige bienSigue leyendo «Volver al remitente»

Little Big Bang

Nunca desapareces sin dejar un halo de filosofía en el ambiente. Siempre vuelves para darle sentido a mis desastres y dejar mi ética arrinconada en alguno de tus abrazos. Eres como el contrafuego encendido por los salvavidas de la soledad. Consumes mis malas hierbas, conviertes en humo mis defectos, quemas mis impurezas y fortaleces misSigue leyendo «Little Big Bang»

Moralmente por los suelos, políticamente tranquilos

Si con nuestra inteligencia paliáramos el hambre en vez de fabricar naves no tripuladas, tendríamos más pan y menos huérfanos con las barrigas hinchadas. Si viéramos la televisión intentando aprender idiomas, viviríamos en un mundo sin fronteras y lleno de políglotas, sin embargo, nos centramos más en la distracción que ofrecen los muros erigidos porSigue leyendo «Moralmente por los suelos, políticamente tranquilos»

Kamikaze

Hace demasiado calor. Necesito el escalofrío que me proporciona el fuego de tu abrazo. Estoy tranquilo, sin embargo, dependo del suspense de tu beso con sabor a «susto esperanzador y sexo in extremis» que, escondido entre nuestros labios, me eriza los pelos de la nuca. Debería mandarte mensajes predeterminados, pero estás muchísimo más guapa cuandoSigue leyendo «Kamikaze»

La necesidad reducida al Mínimo Común Múltiplo

Quisiera tener un trabajo normal y corriente, con compañeros leales y jefes respetables, cuyo horario sea compatible con la vida familiar y esté bien remunerado, que me permita irme de vacaciones una vez al año y llevarte al cine todas las semanas si me da la gana, que no sea monótono y me rete todosSigue leyendo «La necesidad reducida al Mínimo Común Múltiplo»

Mariquita el último

Si nuestras miradas no hicieran tanto ruido, podríamos cerrar los ojos y decir que nos queremos en silencio. Si nuestras bocas no se miraran con tanto descaro, seríamos capaces de asegurar que un beso vale más que mil palabras, sin embargo, un beso sabe a poco y… no tengo tanto vocabulario. Si nuestros cuerpos no rimaranSigue leyendo «Mariquita el último»

Prohibido estar triste

No me siento bien, ni me siento bonito. Me encuentro fuera de lugar y hecho pedacitos. No veo más allá de las estrellas, ni alcanzo su reflejo. Miro el horizonte y me riega con desprecio. No sé cómo se hace el amor, ni cómo se estrechan sus lazos. Se me olvida recordar, congelo el calorSigue leyendo «Prohibido estar triste»

Cuestión de fe

Rezarle a tu cuerpo desnudo… porque eres mi templo. Transformar tu ausencia en caricias… porque sé que existes y eres es mi credo. Recordar tus ruidos ebrios de amor… porque olvidarlos me convertiría en ateo. Escribirte poemas como si de la Biblia se tratara… porque los diablos también escriben Evangelios. Pintarte una sonrisa en eseSigue leyendo «Cuestión de fe»

Llámalo como quieras

Te imagino desnuda conmigo, y eso me hace perder la ropa para quedarme a solas con el anhelo. Me mimo la piel como si fuera tu boca la que me enseña el firmamento, porque colgado de tus labios llegué a ver el cielo. Cierro los ojos en tu honor. Así destrozo la distancia con unSigue leyendo «Llámalo como quieras»

«Houston, he visto luces»

Querido E.T.: Por el bien de la humanidad me veo obligado a pedirte que esperes de 4 a 8 años más para volver a visitarnos. Más que nada porque si vienes antes, es posible que el hombre más poderoso del planeta te dé la bienvenida con nuestro fabuloso escudo antimisiles. Es que no le gustanSigue leyendo ««Houston, he visto luces»»

Diario de un sindicalista

Pesan las expectativas, las derrotas (que son abundantes), las victorias (que son pocas), y la probabilidad de que no pueda cumplir las ilusiones de cincuenta compañeros sin fallar a mis amigos. Y sin fallarme a mi mismo. Pesan las miradas esperanzadoras, los mensajes de noticias negativas, la desventaja frente a las instituciones y sus contactos,Sigue leyendo «Diario de un sindicalista»

Guten Morgen

Se despertó sola, algo aturdida… le pesaba todo el ajetreo mental de la noche anterior. No salió de fiesta a emborracharse, tampoco tuvo que trabajar. Simplemente no podía quitarse de la cabeza las cartas que llevaba recibiendo desde hace varios días de aquel desconocido. No sabía qué hacer con ellas. Dudaba si convertirlas en realidad…Sigue leyendo «Guten Morgen»

Minisindicalismo (El que no representa a nadie, sino a si mismo)

Después de ver la recompensa que daban por su cabeza nos volvimos tan listos que, al más inteligente de todos, lo vendimos por algo que no tenía precio. Cuando supimos de la profundidad del abismo sobre el que se balanceaba, le dimos el empujoncito que le faltaba. Después de saber lo fácil que era darleSigue leyendo «Minisindicalismo (El que no representa a nadie, sino a si mismo)»

Un viaje en guagua y una hoja en blanco

Esnifamos cocaína de día esperando la guagua, porque siempre llega primero a la parada de enfrente, y porque todavía no es de noche. Bebemos whisky buscando la cordura, porque para no estar cuerdos nos sobran razones. Fumamos hierba antes de entregarnos a la rutina, porque a pesar de todo nos faltan motivos para estar tristes.Sigue leyendo «Un viaje en guagua y una hoja en blanco»

Que se jodan los cuernos. Y a nosotros… que nos follen

Era un perfecto animal. Para ser un humano había pocas cosas que le hacían parecerlo. No sabía comerse un pollo sin parecer un cerdo, ni era capaz de andar sin arrastrarse como una serpiente. Tampoco podía hablar sin terminar ladrando como un perro. Es curioso, porque hablaba varios idiomas, sin embargo no conseguía moderar elSigue leyendo «Que se jodan los cuernos. Y a nosotros… que nos follen»

Wahrheitsmanöver

Te podría contar la historia del hombre que para robar una caricia cruzó un mar… Pero te podrías ahogar. Te podría escribir el cuento del guerrero de la luz que para abrazar a una dama se adentró en la oscuridad… Pero se te pondrían los pelos de punta. Te podría inventar un poema explicando cómoSigue leyendo «Wahrheitsmanöver»

Las niñas bonitas van gratis al infierno

Vengo a quererte recién levantada y de mal humor, borracha y sin poder poner un pie delante, llegando tarde y con mal aliento. Vengo a meterme en tu vida a través de la puerta entrecerrada que hay entre tu almohada y mis desamores, entre tus resacas y los libros de mis estantes, entre el “TeSigue leyendo «Las niñas bonitas van gratis al infierno»