Metamorfosis

Si quieres ver cómo un ángel se convierte en demonio, deberías verla cuando se pone sus tacones. Sospecho que eres de esos ángeles caídos que enamoran con la mirada. Sospecho que los vicios y tú se llevan bastante bien. Sospecho que eres de esas musas que embriagan de sexo al poeta. Sospecho que disfrutas elSigue leyendo «Metamorfosis»

La fortuna

Te veo desnuda en mi cama botellas vacías de quién sabe qué licor, cigarros del antes y después, me miras y sonríes, y ya está… poesía. La poesía hizo lo suyo y tuvieron la fortuna de tomar vino con la luna y embriagarse de versos. La poesía hizo lo suyo y tuvieron la fortuna de fumarse la vida aSigue leyendo «La fortuna»

Tu pequeña pieza maestra

Todo el día pensando, imaginando las metáforas, acomodando las palabras, organizando las ideas. Ya tienes lista tu pequeña pieza maestra. Para ti es perfecto. Hermoso. Mágico. Haz dado a luz un nuevo hijo: ¡el mejor verso del mundo! ¿Quién es Bukowski? Click en publicar. Entonces vuela. Sonríes. Y de repente estalla como una pompa deSigue leyendo «Tu pequeña pieza maestra»

Imagine

El lunes nos tomamos de la mano y cerramos los ojos escuchando «Imagine» de John Lennon, tumbados en la cama de un aparta-estudio en el centro de la ciudad. Las sábanas estaban teñidas de amor recién hecho, mezclado con sangría que habías preparado con manzanas, peras, jugosas naranjas y un vino tinto delicioso acompañado deSigue leyendo «Imagine»

Día Perfecto

«Me hiciste olvidarme de mí mismo; pensé que era otra persona, alguien bueno«. Lou Reed Hoy es un día perfecto para hacerte gemir sin darte un solo beso. Hoy es un día perfecto para hacerte descontrolar de una puta vez. Hoy es un día perfecto para juguetear a negarte los orgasmos solo por verte locaSigue leyendo «Día Perfecto»

Una y nos vamos

Once de la noche. Calle 85 de camino hacia los bares. Le compro un cigarro a la anciana de la venta ambulante y lo enciendo. Ya no soy de esos que compran la muerte por cajetillas, ahora me mato más pausada y mentoladamente. Hay que hacerse esperar, dicen, y más cuando sabes que te esperanSigue leyendo «Una y nos vamos»

Los poetas

«Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos: pero el amor sin límites me crecerá en el alma». Arthur Rimbaud Van por ahí haciendo alarde de sus técnicas gramaticales y trucos subliminales. Utilizan toda clase de artimaña metafórica que se les ocurre. Ludópatas del amor que se juegan el alma en cada verso. Peces queSigue leyendo «Los poetas»

Me dejaste marca

Yo te enseñé a besar: los besos fríos son de impasible corazón de roca, yo te enseñé a besar con besos míos inventados por mí, para tu boca¨. Gabriela Mistral Ella siempre tenía un beso en la boca para cada ocasión. Para cada sonrisa, para cada poema, para cada brindis, para cada baile que terminaba,Sigue leyendo «Me dejaste marca»

En pie de guerra

1. HAZME EL AMOR, Y LA GUERRA Son las tres de la mañana. Me dirijo a la nevera por un vaso de agua helada. Estoy medio dormido. Me pongo los audífonos que están conectados al celular y pongo la primera lista de reproducción que aparece. Suena Lou Reed, invitando a caminar por el lado salvaje deSigue leyendo «En pie de guerra»

Más allá de las estrellas

¿En qué diablos pensaba Dios cuando creó las estrellas? Los que lo vieron por esos días cuentan que andaba inspirado y de buen humor, le brillaban los ojos mientras tomaba vino moscatel. Así que decidió esperar hasta el cuarto día para crearlas. Vendría siendo un jueves —que casualidad—, generalmente los jueves yo los uso paraSigue leyendo «Más allá de las estrellas»

Chica vicio

Otra vez tuve ese sueño recurrente: tú y tus labios ardiendo, y yo intentando apagarte con la lengua. He bebido vino de su ombligo y la he hecho mi manjar me he embriagado de su alma en la más pagana de las noches. Me ha ofrecido su amor hecho polvo sobre espejos de lujuria hecha lineas, magia negraSigue leyendo «Chica vicio»

Guerra

No es tiempo de lamernos las heridas –me dices– afila tus besos recarga tu lujuria enfila tus tropas de caricias atrinchérate en tus versos abastéceme de vicios abre fuego a los cigarros ¡déjate de glamour! que de medalla: te quedará uno que otro beso tatuado, es inevitable no hay diálogos ni treguas; camúflame las ganasSigue leyendo «Guerra»

El nuevo orden

“No importa lo que es verdad. Solo cuenta lo que la gente cree que es la verdad”. Paul Watson, cofundador de Greenpeace. Los enamorados invadieron la poesía como una epidemia. Desde los abismos hasta los vasos medio vacíos. Desde el polo norte hasta la Patagonia. Desde el primer rayo de luz del día en elSigue leyendo «El nuevo orden»

Brilla por su presencia

Buenos días, amor mío… No te imaginas cuánto me alegra verte despertar. Llevo un buen rato acá, sabes… —la noche entera— sentado observándote, esperando a que abras los ojos y le des luz a toda esta oscuridad, con esos ojos tuyos que llenan la vida de magia y de versos a la poesía. Es increíble, amor,Sigue leyendo «Brilla por su presencia»

Más que besos

Algo mágico espero que suceda cada vez que paso frente al aeropuerto, por ejemplo que entre la gente y arrastrando una maleta, llegues tú… Camila O’Donnell aterrizó en mi vida en el Boeing 787 del vuelo de las 3:30 p.m. procedente de Asunción, capital de Paraguay. Ella tiene los ojos color verde turquesa como elSigue leyendo «Más que besos»

Me encantas

Cuando vistes tu locura de sonrisa, me encantas. Cuando me prometes cosas que no cumplirás pero sé que quisieras, me encantas. Cuando te acuestas desnuda llevando en una mano mis versos y en la otra tus ganas, me encantas. Cuando resucitas los dos mil “te amo” muertos en mi garganta, me encantas. Cuando me arrastrasSigue leyendo «Me encantas»

Castillos de arena

A veces somos la arena, a veces somos la huella, pero la vida siempre será la tormenta… *** La arena y la tormenta Mariana tenía tres años cuando vio con sus ojos el mar por primera vez. Aunque ya lo conocía porque su madre durante el embarazo leyó tres veces “El viejo y el mar” de Ernest Hemingway.Sigue leyendo «Castillos de arena»

Érase una vez

¡Hoy sí es el día! Después de varios intentos y de dejarlo abandonado por meses en un estante con otros libros de mala muerte ya leídos, tristemente abandonado, como uno de esos cachorros mestizos que se encuentran en la calle, de los que la perrera se lleva a campos de concentración perrunos por no tenerSigue leyendo «Érase una vez»

La profecía

Se paró frente al espejo. Observó sus cejas, sus parpados, sus pestañas. Luego, dentro de sus pupilas dilatadas, empezó a ver imágenes de lo sucedido: El agua de una ligera llovizna regresa hacia las nubes. El viento se devuelve y deshace un pequeño remolino. Es viernes por la tarde y se hace mediodía. Una bandadaSigue leyendo «La profecía»