La inminente desaparición de las minorías en Colombia

Fueron más de las 12 de la noche y el edificio del Congreso de la República Colombiano seguía en pleno debate de uno de los temas quizás más polémicos que ha llegado a interés nacional en el año de hoy: la llamada ideología de género.

A petición más de 2 millones 300 mil colombianos se quiere convocar a un referendo que busca, entre quizás muchos otros intereses políticos, establecer un criterio único que determine cuál es la única familia dentro del Estado Colombiano amparada por la Constitución. Limitando a los homosexuales y a los solteros para adoptar.

Es interesante escuchar y ver los argumentos de aquellos que afirman la homosexualización de la sociedad. Carlos Lucio, su principal promotor, considera que como consecuencia de la sentencia C-683 de 2015 (aquella en la que la Corte Constitucional permitió que los homosexuales pudiesen adoptar) se dio vía libre para que los miembros de la comunidad Lgbtiq pervirtieran a la sociedad e impusiesen su pensamiento, innegablemente minoritario, ante la sociedad. No obstante, sus afirmaciones no tienen peso alguno.

Para empezar sus promotores niegan que sea un referendo discriminatorio. Ello lo argumentan en que no es un derecho de los adultos de adoptar sino de los niños de ser adoptados. ¡Y así lo es! Lo que resulta discriminatorio es creer que un soltero o una pareja homosexual no pueden hacerlo a pesar de cumplir con todos los requisitos exigidos por la ley.

Lo anterior en tanto que no hay evidencia científica que compruebe que los niños que crecen en una familia homoparental lo hacen convirtiéndose en monstruos desagradables para la sociedad. Tampoco que con ello se turnen inmediatamente en homosexuales. De 18 instituciones llamadas por la Corte, 16 aseguraron que no hay problema con ello, las otras dos basaron sus tesis o en religión o en estudios científicos desacreditados internacionalmente.

Razón por la cual la idea de que con la carencia de un rol en el hogar el niño se desestabilizará no tiene cabida. Por el contrario, ello va en contra de la realidad social del país. ¿Cuántas familias de nuestra sociedad son realmente las que pueden clasificarse dentro de la idea  que se busca reafirmar? ¿Vamos a negar a los miles que han crecido en familias diversas (un mamá, un papá, dos abuelos, etc.)? Los roles de la familia no son ejercidos monopolísticamente por la mamá y el papá, se extiende más allá e incluso alcanza a abarcar a la colectividad social en la que el menor se desarrolla.

Asegura además, que el ejercicio del mecanismo de adopción por parte de parejas homosexuales es meramente simbólico bajo el considerando de que desde que se les permitió hacerlo solo 5 parejas han solicitado ante el ICBF iniciar el proceso. Y razón por la cual, bajo su lógica, no se justifica defenderlo. Viviane, Lucio, así fuese una sola pareja que lo hiciera, es un logro.

¿Cómo esperan que salga toda la comunidad Lgbti a adoptar cuando ni si quiera podemos tomarnos de la mano en público sin exponernos a agresiones por parte de la sociedad? Es un proceso largo y la sociedad, tanto homosexuales como heterosexuales vamos a demorar en adaptarnos. Los unos en dejar de temer el rechazo y los otros en dejar de rechazar.

El pueblo sencillamente no puede entrar a decidir sobre un tema tan delicado como éste. No porque los homosexuales sean una minoría históricamente marginada (bueno, por eso tampoco) sino porque una colectividad no puede desconocer el pluralismo de formas de familia que hay en nuestro Estado, y en últimas, en el mundo. Y no porque el artículo 42 la Constitución se hable de un hombre y una mujer se va a creer que ello inmediatamente excluye a aquellos tantos que no encajan allí.

Por último, Carlos Lucio aseguró que él y quienes apoyan su posición no se fundamentan en ideologías, pero a la vez afirmó que así le contradijesen todas las universidades del mundo, todos los académicos, sociólogos, sicólogos y antropólogos, él nunca iba a cambiar su parecer con respecto a los roles que juega cada miembro en la familia. ¿Coherencia?

Parece ser que el tema de la ideología de género no tiene fin y se va a extender hasta las elecciones del 2018. Dicen los postores del referendo que son los grandes poseedores del poder quienes se están aprovechando de la reivindicación de los derechos de las minorías (a lo que le llaman ideología de género) para su propio provecho. Yo me pregunto, ¿no será más bien que los promotores están aspirando a su reelección en el Senado?

Imagen tomada de http://www.semana.com/noticias/viviane-morales/103175

Por: Andrés Puentes (Colombia)

facebook.com/andresfelipe.puentesdiaz


Únete a nuestras redes:

facbook     twitter-icon-circle-logo     instagram-icon-3cd2e3790075e545be9ea3a14fe12baf     tumblr_256     social_youtube_63

Un comentario Agrega el tuyo

  1. “Dejar de rechazar, dejar de temer el rechazo”, es un largo camino en todas partes. Pero sus resultados se aprecian.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s