Dr. Asenjo (México) Escritores de Letras & Poesía Opinión

Entre los Carmina Burana y el reguetón

Nada cuesta imaginar el cambio que desencadenó la aparición de los Carmina Burana. Se proyectaba una nueva luz sobre la cultura europea. Si hasta entonces la sombría Edad Media evocaba las tinieblas del “dies irae ” y caminos de santidad, con el hallazgo de estos textos se nos inaugura las puertas de otro Medioevo despreocupado y mundano, bohemio, libre y anárquico.

–Dra. Gema Senes Rodríguez “Carmina Burana: luces y sombras de otra Edad Media. Vía de motivación para el estudio del latín.”

Si hay un género por excelencia dedicado a venerar los vicios y demeritar las virtudes, debe de tratarse del reguetón. No es muy difícil encontrar más de una canción de este género que esté encomendada al exceso, ya sea en el consumo de drogas o alcohol, el sexo, o el festejo.

Pero entre los muchos pensamientos y opiniones que evoca, difícilmente uno se topará con la idea de que en algún punto se convierta en un objeto no solamente de estudio académico serio para la Historia, sino también de representación artística equiparable con aquella que reciben las grandes obras de arte musical que han dejado su marca en la cultura. Tanto para los consumidores del género como para quienes lo detestan, esta idea ha de sonar bastante inverosímil; nadie pensaría que un género que acostumbra versar vulgarmente sobre el sexo desenfrenado y el consumo de estupefacientes puede tener tal grado de respeto en la sociedad. La gente tiende a pensar que dicha dignidad le pertenece a cosas más cultas o enriquecedoras.

¿Y si esto no es inverosímil? ¿Será posible en el futuro que el reguetón encuentre su lugar en la academia y en las artes? Como se ha dicho previamente, uno se sentiría inclinado a juzgar de imposible aquella idea. Pero para la sorpresa de muchos, no solamente es posible que esto suceda, sino que existe un caso histórico en el que la música profana ha logrado volverse culta: se trata de los Carmina Burana, considerados como la colección de música profana de la Europa medieval por excelencia.

Se trata de una colección de 229 poemas y textos dramáticos—diseñados con la intención de ser cantados—que datan alrededor de los siglos XI a XIII d.C. Escritos principalmente por goliardos—también llamados clerici vagantes (lat. Clérigos vagabundos)—[1], los Carmina Burana son muy diversos en temática. La colección usualmente se divide en seis partes según el tema de las canciones: están los Carmina Ecclesiastica (poemas sobre temas religiosos), los Carmina Moralia et Satirica (cantos morales y satíricos), los Carmina Amatoria (sobre el amor), los Carmina Potoria (sobre la bebida y otras parodias), los Ludi (representaciones religiosas) y los Supplemantum (versiones variadas de cantos anteriores). Si bien esta categorización fácilmente sistematiza a los Carmina Burana, no explica mucho respecto a los poemas en sí. Por ejemplo, varios de los poemas satíricos se burlan de la simonía y corrupción en el clero medieval, mientras que los de amor abordan dicha pasión desde puntos de vista tan distintos como el amor juvenil y la violación de doncellas por caballeros andantes.

Lo que destaca de los Carmina Burana es su carácter distintivamente profano y, en más de una ocasión (si bien no en todas), contrario a las virtudes promovidas por los sectores más educados de la época—es decir, los clérigos estudiados. Tómense los ejemplos de In taberna quando sumus, Dum caupona verterem, y Cum in orbem universum, de los cuales se ponen ciertos fragmentos traducidos a continuación:

In taberna quando sumus

Cuando estamos en la taberna
nos despreocupamos del mundo,
nos entregamos al juego
y por él siempre sudamos.

[…]

Beben la dueña y el dueño,
bebe el soldado, bebe el religioso,
bebe el hombre, bebe la mujer,
bebe el siervo con la criada,
bebe el rápido y el lento,
bebe el blanco, bebe el negro
bebe el constante, bebe el vago,
bebe el campesino, bebe el mago.

[…]

Dum Caupona Verterem

[…]

La acosté en su lecho, y por unas diez horas

Apacigüé la rabia de mi ferviente pasión.

[…]

Cum in orbem universum

[…]

En nuestra regla está escrito:

“Todas las cosas probad”

 

[…]

A los monjes recibimos

 De tonsura corona,

Como también al presbítero

Que viene con su matrona[2],

[…]

El primer poema, claramente, rinde homenaje al consumo de alcohol y, de manera mucho más limitada, al juego; el segundo canto hace referencia a un acto sexual de diez horas con Venus[3]. Finalmente, el tercero habla sobre la ordo vagorum, una ficticia “orden” religiosa donde se exhorta a probar de todo y los sacerdotes casados son bienvenidos. El distanciamiento de estos versos con los valores agustinianos y tomistas del Medioevo es bastante notable; y sin embargo, estas fueron las formas populares de arte musical que reflejaban la identidad de la sociedad en general.

Los goliardos eran generalmente juzgados de ser bebedores, apostadores y lujuriosos—y la reacción de la Iglesia Católica a estos poemas era de esperarse: en el año 1227, el Consejo de Tier prohibió a los goliardos a participar en los cánticos de misa, considerados más cultos y respetuosos que sus contrapartes libertinas. En 1289, la Iglesia ordenó que ningún clérigo podría ser goliardo en adelante, y en 1300 se les prohibió dar indulgencias a los goliardos que lograron permanecer en el clero. Eventualmente, todos los privilegios clericales les fueron retirados.

Pero la obra de los clerici vagantes no habría de morir ahí. El texto de los Carmina Burana fue encontrado en 1803, en el interior de un monasterio en Benediktbeuern, Alemania. Posteriormente, en 1937, Carl Orff tomaría 24 de los poemas para la interpretación de su cantata Carmina Burana; y desde ese entonces han habido múltiples representaciones de los cantos, alcanzando una fama mundial y un grado de cultura y respeto mucho mayores a los que tenían en la Edad Media.

Habiendo entendido la historia de los goliardos y su obra, uno se preguntará, ¿y en dónde entra el reguetón dentro de todo esto? A esta pregunta se le puede responder con las similitudes entre el reguetón en la actualidad y los poemas goliárdicos del Medioevo. Primeramente, en ambos existe una veneración a lo que se consideran vicios en sus respectivas épocas. Si bien sería injusto comparar a la totalidad de los Carmina Burana con el reguetón, puesto que el primero es mucho más diverso en temáticas, sí hay una predominancia considerable del hedonismo y los vicios en los textos goliárdicos que es muy comparable con muchas canciones de reguetón actualmente (véanse las letras de Mi Cama y Sin Pijama[4]). Adicionalmente, ambos géneros son formas populares que reflejan la propia naturaleza de las sociedades de donde provienen. La falta de pudor del reguetón es, en cierta medida, representativa del entorno juvenil hispanoamericano, el cual está plagado por los excesos. Esta característica compartida no solamente resulta en su popularidad, sino las convierte en objetos de estudio para futuros historiadores y musicólogos.

¿A qué viene, entonces, toda esta comparación? Además de resaltar las similitudes y diferencias entre el reguetón y la música goliárdica, la comparación también busca explicar que no solamente no es imposible que el reguetón se vuelva objeto de admiración como lo es el Carmina Burana—tanto el texto (Códex Burana) como la cantata de Orff—sino que es bastante probable que sea así considerando lo mucho que el reguetón refleja sobre las sociedades hispanoamericanas; específicamente, sobre su juventud. Dicho de manera ilustrativa, Maluma bien podría ser un Pedro de Blois en el futuro y, por más ridículo que suene, solamente se necesita de un hombre como Orff para que algo como un Carmina Reggaetonis se vuelva pináculo de la cultura musical.

Al fin y al cabo, varias cosas se pueden aprender de esta observación: por un lado, no seamos tan rápidos en juzgar negativamente cosa alguna, pues dicha podría a largo plazo convertirse en cosa honorable y bella conforme cambien los estándares de la humanidad; por otro, uno podría argumentar que el simple hecho de que algo sea antiguo y distante resulte en su apreciación y estudio serio. Pero por ahora, solamente queda esperar al devenir del reguetón, y probar así si la hipótesis se convierte en realidad.

Referencias:

  1. Universidad de Málaga. Carmina Burana: luces y sombras de otra Edad Media. Vía de motivación para el estudio del latín (1999). Gema Senes Rodríguez. URL: http://studylib.es/doc/6280811/carmina-burana–luces-y-sombras-de-otra-edad-media (Revisado el 02/08/18).
  2. Encyclopaedia Britannica. Goliard. Editores de Encyclopaedia Britannica. URL: https://www.britannica.com/art/goliard (Revisado el 02/08/18).
  3. Encyclopaedia Britannica. Carmina Burana. Editores de Encyclopaedia Britannica. URL: https://www.britannica.com/topic/Carmina-Burana-medieval-manuscript (Revisado el 02/08/18).
  4. Destiempos: Revista de Curiosidad Cultural. Edicion Febrero-Marzo 2014 (2014). Pp. 7. URL: http://www.destiempos.com/n37/Walde.pdf (Revisado el 02/08/18).
  5. Dum Caupona Verterem (2017). Tibor. URL: https://lyricstranslate.com/es/carmina-burana-dum-caupona-verterem-76-lyrics.html (Revisado el 02/08/18).
  6. In Taberna. URL: http://masegosa.webs.uvigo.es/Intaberna.htm (Revisado el 02/08/18).
  7. TempleMéxico. Carmina Burana. URL: http://www.templemexico.org.mx/CarminaBurana.pdf (revisado el 02/08/18).

[1] Término referente a los clérigos o estudiantes de la Edad Media en Europa dedicados a la composición e interpretación de poemas goliárdicos (para poemas goliárdicos, continúe la lectura). Existen diversas teorías sobre el origen etimológico de la palabra. Una teoría sugiere que proviene del Latín gouliard (dado a la gula). La teoría más popular sugiere que proviene del Latín gens Goliae (“gente de Golias” o “gente del demonio”).

[2] La Iglesia Católica prohíbe a los presbíteros contraer matrimonio, así como mantener relaciones amorosas con mujeres.

[3] Si bien el fragmento no menciona a este personaje, el texto original sí hace esa referencia (Véase Referencia no. 5).

[4] Es necesario reconocer que también sería una injusticia para el reguetón ignorar otras canciones del mismo género que son menos vulgares (ej. Reggaetón Lento).

17

Anuncios

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.