Arena

Mientras realizaba su peregrinaje, después de bajarse de su camello para descansar sus piernas, el agua comenzó a percatarse de que su cuerpo se sumergía en la arena a una velocidad aterrorizante. En solamente unos segundos sus rodillas estaban bajo tierra—pronto siguió su vientre, al que le siguió su pecho, el cual fue seguido porSigue leyendo «Arena»

Livio

—¿¡Qué haces apuntándome!? —Creo que sabes muy bien lo que hago. Sabes que podemos detenerlo. —¿De qué estás hablando? ¡Déjate de tonterías! —Yo sé por qué estás aquí: vienes a asegurarte de que todo esté en orden, ¿no es así? —… —¡CONTÉSTAME! —… ¿De dónde vienes? —Del mismo lugar que tú. —Entonces… eres como yo,Sigue leyendo «Livio»

Olympus Mons

Se decía que aquí habitaban los dioses olímpicos, que el clima siempre era temple, que aquí se bebía ambrosía y néctar, que pasado el invierno llegaría Perséfone, que aquí los dioses gobernaban al destino del hombre y que aquí los dioses festejaban sus banquetes, en esta acrópolis luminosa. Ahora veo que detrás del mito deSigue leyendo «Olympus Mons»

Edén

Bajo el sol radiante del Paraíso, sentado sobre los pastos suaves del suelo fértil, se encontraba Adán melancólico reflexionando sobre lo insoportable que era su existencia en aquel Jardín. Sus pensamientos le atormentaban con una fuerza sobrehumana, enroscándose en su alma como víboras salvajes; apretando y asfixiando con el propósito de devorarlo. Fue un díaSigue leyendo «Edén»

Apocalipsis

Entonces devoró a Atlas, y sus colmillos perforaron hasta lo más profundo de la Tierra: continentes y océanos enteros ahora se encontraban dentro del hocico de la bestia, cuyo aliento estaba hirviendo a tal temperatura que todo lo derretía, y era tan hediondo que impedía la respiración a sus pobres víctimas, causándoles la muerte. EsteSigue leyendo «Apocalipsis»

El asteroide

“Antiguo enemigo, finalmente desciendo sobre ti para terminarte de una vez por todas. Después de todos estos años, después de haberme arrebatado la bendición de la vida, me corresponde mi venganza. Después de esto, serás como todas las demás: una roca suspendida en el cosmos, inerte salvo por tus giros sobre ti y sobre tuSigue leyendo «El asteroide»

Amicus

Inventa a un amigo imaginario. Si tuviste uno en algúnmomento de tu vida, recuérdalo. Si todavía lo tienes, tefelicito: eres de los nuestros. Invítalo a leer el siguiente poema. Es muy sencillo:solamente apaga tus pensamientos y deja que lossuyos fluyan de manera natural. Quiero imaginarte, persona inexistente. Mi cabeza me dibuja el retrato de unaSigue leyendo «Amicus»

Trapos de ‘viejito’

Mount Auburn, 1840 Gozoso como un infante que, dotado de una euforia inmensa, corre desnudo sobre anillos de un planeta ignoto, hacia el devenir desconocido del vasto microcosmos que reside en su bella imaginación, me dirijo al cementerio. Ante mi llegada, nadie me recibe. Ni los hombres elegantes de lenguaje coloquial, ni las mujeres queSigue leyendo «Trapos de ‘viejito’»

Planicie

El sol brilla potente en el centro de un cielo carente tanto de nubes como de color: un cielo que viste los rayos blancos de un sol desértico— Dios de múltiples nombres y millares de hombres. Bajo su cegadora luz e indomable calor, planicie; un suelo sin dobladuras ni fracturas; perfecto. Perfecta planicie bajo unSigue leyendo «Planicie»

El maniquí

El maniquí que vive En el extraño planeta Contenido en su pequeña vitrina, Decide vivir una vida. Decide amar, pero del amor Nace el recelo. Decide explorar, pero teme salir De su cautiverio. Decide hacer cosas más simples. Decide enmarañarse en sus reflexiones. Creyéndose innovador, Diseña sofismas Sobre la vida y la muerte, la felicidadSigue leyendo «El maniquí»

Vitae

Ve tus sensaciones, Son muy coloridas. ¡Venga!, no te asustes. ¿Y por qué no puedes? ¿Que las sensaciones carecen de color? ¿Que tampoco se huelen? ¿Que no tienen sabor? Déjame ayudarte. Cierra los párpados… ¿Qué pasa? ¿Por qué no cierras esos ojos? ¿Que no puedes leer este poema sin usar a tu vista? Está bien.Sigue leyendo «Vitae»

Entre los Carmina Burana y el reguetón

Nada cuesta imaginar el cambio que desencadenó la aparición de los Carmina Burana. Se proyectaba una nueva luz sobre la cultura europea. Si hasta entonces la sombría Edad Media evocaba las tinieblas del «dies irae » y caminos de santidad, con el hallazgo de estos textos se nos inaugura las puertas de otro Medioevo despreocupadoSigue leyendo «Entre los Carmina Burana y el reguetón»

Las ciencias del humanista

Después de una tarde estéril en ideas originales, mientras estaba recostado perezosamente en el sillón, comencé a imaginarme cómo serían en general las ciencias empíricas si quienes ejercieran dentro de ellas fueran humanistas modernos de diversas clases. Muchos seguramente ya estarán queriendo arrancarse los pelos con simplemente observar que haya divorciado al humanismo de lasSigue leyendo «Las ciencias del humanista»

Alebrije

Sentado en su silla mecedora, mientras tomaba un café frente al tranquilo amanecer, el Sr. Lope se percató de que le habían vuelto a salir sus alas de águila multicolor. Pronto sus pies se volvieron garras de puma, y sabía que todo estaba por terminar: los efectos del peyote comenzaban a perderse. Antes de queSigue leyendo «Alebrije»

Microrrelato del genio

Encerrado completamente yacía el pobre niño en la cueva. De sus ojos brotaban lágrimas a chorros, pues no había manera de salir de aquel sombrío lugar. Sin saberlo, frotó el anillo que tenía en su dedo mientras se limpiaba el rostro: ante esto, salió un horripilante genio a su encuentro. ‘Soy tu esclavo’ le dijoSigue leyendo «Microrrelato del genio»