Señora

Aun no siendo del club de los creyentes,
ni temiendo a las llamas del averno,
me estremecí por ver que el propio infierno
se cebaba en tus muros imponentes.

Pero aguantaron bien tus arbotantes,
señora de París entre riberas,
y aliviados mis ojos concibieran
que un fuego aterrador no fue bastante.

Hoy gárgolas lloran en las cornisas,
Quasimodo expectante tras la puerta,
el órgano aún no dio la última nota.

Trágate Lucifer tus fieras risas,
herida sí, mas no la deis por muerta,
que ni el terrible Hades la derrota.

79 visitas

2 respuestas a «Señora»

  1. Avatar de Henri Berger Martín
    Henri Berger Martín

    Un soneto emotivo para un incendio que nos abrasó, al menos a los europeos, y que me tocó en la parte francesa de mi ser. Muchas gracias por este poema. De hecho, yo mismo escribí un poema sobre el suceso, aunque «un pelín» más largo…

    Le gusta a 1 persona

  2. Pienso que los desastres de la magnitud de este, que afectan a la memoria cultural, trascienden las fronteras. Todos perdemos un algo de lo que arrastramos desde que existe la civilización. Ya sabes de las limitaciones de los sonetos, dan para lo que dan, como uno mismo. Gracias a ti por asomar Henri.

    Le gusta a 1 persona

Replica a Henri Berger Martín Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas