Óscar Molina (México) Poesía

Siempre llueve

Afuera llueve
y aquí dentro también llueve.

Hace unas horas no llovía,
y el cielo solo estaba gris y sordo.
Las nubes se hermanaban
en una gigantesca nube solitaria,
que luego de darse cuenta que no tenía a nadie
y nada,
se puso a llorar.

Cayó sobre mí y sobre este techo.
Observé por la ventana
y miré al cielo:
retrato de tristeza algodonado.
Resbalaban por el cristal tus gotas
y te confundiste entre la lluvia.

Despejaste.
Se despejó un poco, pero no muy en serio.
Yo, empapado y con frío,
me saqué las ropas y las fui a tender.
Viniste de nuevo.
Nuevamente.
Lluvia.
Tú.
Qué tonto soy por creer que no.

Esa mañana no parecía,
no había una sola señal de tu llegada y,
sin embargo,
lloviste.
No avisas, qué horrible costumbre tuya.
Solo caes,
y mojas
y eres libre.
También quieres ser mar, pero no puedes.
Apenas un charquito.
Bicicletas.
Rodadas.
Llantas.
Huellas.
Un niño en el lodo.
Y eres lodo.

Todo lo mío se perdió en la lluvia,
se hundieron los recuerdos y emociones.
Yo me aferro a este barco
y les exclamo:
“¡niños y ancianos primero!
El resto se pueden morir conmigo
porque no me recuerdan a nadie”.

Debí haber traído un bote extra
o un paraguas
o un sol en el bolsillo.

No sabía que lloverías.

Siempre llueve.

7 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: