Cuento Oliver P. Rohand (Venezuela)

Scherzo, colpa: Melifluo

Tac… Tac… Tac…

Desde que tengo memoria gotea, nunca de manera irregular. Es hipnótico. Quizá pueda seguir las órdenes de Relojito a su voz, aunque perderme en la oscuridad de esta habitación no fuese exactamente su plan.

Tac… Tac… Tac…

A medida que salen del grifo se iluminan por un instante, pero sólo de noche. Quizá es el único momento en que estoy fuera de mí, o quizá aquella dama me pide que la busque. Me espera en su vestido gris y me llama, resplandeciente. Y yo la rechazo, como siempre. ¿Incoherente? Quizá no lo suficiente. No me veo capaz de insultar a tan bella dama con la excusa de charla que podría conseguir bajo este techo.

Tac… Tac… Tac…

Parece hora de partir, mi dama de gris me encanta un poco más cada que la veo alejarse con el arrebol, siempre a buena hora.
¿Qué tal si susurro?
-Ya es de mañana, Cris.

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