Objetos que definen a mis muertos,
a todos los que quise y ya han crecido
al alba de los lirios hacia el ruido,
mudo, de los cometas ya desiertos;
juguetes desventrados, tan inciertos,
mostrando el delicado y contenido
murmullo de la nada y su sonido
que acecha en los despojos encubiertos.
Las cosas que sostienen la estructura,
la esencia de las víctimas más pura,
conjugan los misterios y la ausencia.
Ascienden por las venas de la noche
y mandan con sus formas un reproche
tan triste y tan intenso en mi conciencia.



Replica a SoyJulietaJimz Cancelar la respuesta