El surrealismo de una libertad ilusoria

El cemento de la pared se agrieta dejando fluir el silencio de la libertad. Un grillo toca el violín mientras que el cisne negro se sube a una vieja silla de madera. Nadie hace nada, sin embargo, suena la música más alta y desafinada. La pared de cemento cae, con ella se detienen los latidos…

He querido

He querido apagar en las miradas más profundas de un alma traicionera los besos que no me diste, deshojar las margaritas para que dijesen sí, pintar de azul las mañanas. He querido creer en los silencios que hablaban más que un día las palabras, buscar respuestas en los océanos donde más dudas vagaban. Y ya…

10 alertas si eres escritor

He estado estos días un poco zombaritolove que digo zombariloque, así de reflexivo como este emoj que tiene la manito sobre el mentón, intento simplemente conectar palabras pero ajá, el síndrome del escribano, o ¿será una especie de síndrome de abstinencia? Si es que escribir se puede ver como un vicio. Un vicio… uno caro,…

Puedes

Puedes, como un salmón nadar a contracorriente, como tantos otros. No loco ni vanguardista, solo otro tipo más con dos cojones y un prometedor futuro a la vista. Puedes, de verdad, puedes. Puedes quedarte a medio curso del río de la universidad. Puedes conformarte como persona más allá de los sueños de un niño que…

Poesía perpetua

Ilustración: Helga Berger, https://ar.pinterest.com/ Veo tu figura, en aquellos largos viajes en tren. Mientras escucho el sonido que producen los rieles, y los pájaros afuera se pierden en la profundidad del viento, y el paisaje parece una larga película que se reproduce hasta el infinito. Cuando llego a la ciudad y camino por el tumulto…

Una historia de estos días

La última bomba había caído apenas a quinientos metros. Una negra y espesa humareda se expandió instantáneamente en un círculo inmenso, al tiempo que se elevaba hacia el cielo, acompañada de una lengua de fuego que iluminó plenamente la oscuridad de la noche

El niño del piano

Aquel niño tocaba el piano como los ángeles esa forma de acariciar las teclas como si se tratase de un emisor enamorado en la piel de un receptor ilusionado. La melodía de la inocencia tan llena de paz y de belleza de luz y de magia. Aquel niño vivía en su oscuridad, no sabía lo…

Frío

—Qué frío que hace, me estoy congelando —digo y miro hacia el horizonte mientras siento como pequeñas gotas de mar helado me pegan en la cara. —Sí, hace frío pero viste que con el mar en frente es como que no lo sufrís —me dice Magda, con los brazos cruzados sobre su pecho y el…

Mis poemas, tus poemas y el mar

Ojalá encuentres mis poemas en el mar, se han sumergido bajo la arena a esperarte, han venido a leerlos, no sos vos. Es un alfarero que juega a hacer corazones de barro, los corazones se dilatan al verlo. Son su infausta pero también única compañía. Ojalá encuentres mis poemas sobre el mar, la marea se…

Beso converso

Eres ese beso adverso a cualquier universo; un verso converso en este poema perverso; me quedo inmerso en tu reverso, y pido que solo seas un (mal)verso. Soy un introverso muy controverso; confieso que me disperso si no estoy entre tus be(r)sos; entonces me pongo terso y tergiverso todo a mi alrededor. Eres mi universo…

Carta a una idea:

07/08/2017.   He hilado en mi cabeza los hilos de la tuya, tres, cuatro y cinco veces; tal vez a la sexta logre comprender lo que piensas. He vuelto atrás sobre mis pasos, en mi cabeza una vez más, tantas veces que ya no las recuerdo en números, para averiguar mis razones y saber si…

La piel es de quien la eriza.

“Uno no sabe que está enamorado, hasta que está enamorado”.   Yo y mi maldito defecto de ponerle caducidad a todo. La piel es de quien la eriza y a quien no le guste o no sepa, que mire para otro lado. Una estupenda declaración de guerra, prepotencia, poder, rebeldía, soberbia que desestructura las pautas…

Diles

Si preguntan por mí, diles que la niña ha muerto. Que ya no soy la misma, que he cambiado; que la vida, a golpes, me ha cambiado. Y el (des)amor también. Diles que ya no miro el mundo con los mismos ojos y que ya no tengo ojos solo para ti. Diles que ya no…

Secreto

Una mañana lluviosa no pude salir a descanso. La plana que la profesora había determinado en la pizarra estaba mal hecha en mi cuaderno de tareas.  (Nadie puede imaginar la frustración que se siente ser privado de jugar durante la única media hora en la que no hay reglas). Así que tuve que volver, cerrar…

No mamá, ya no estoy triste.

No mamá, no estoy triste. Ya no más. No amor, ya no estoy sola. Ya no más. Que para la lluvia está el viento, que para la abolición están la fe. Lo prometo, estoy mejor que antes. Las aves cantan diferentes, tu silueta me sabe diferente. El sol, las nubes, todo me es distinto… Amo…