Migrante

Todo era una película
en cámara rápida,
una película seca
con casas de cartón,
tierra roja,
grama verdísima,
ilusionante.
            La luz             mucha luz.
            La noche       muy noche.
            Los sabores                       no para mi lengua.
Todo era blanco
y brilloso.
Me podía mirar
en los pisos del supermercado,
en las puertas de las oficinas.
Miraba el bulto que era,
el bulto que estaba.
No recuerdo la cara del bulto,
solo la cinetosis
y el olor a caucho de mis labios.

Giselle LF
@glf.writes
Leer sus escritos

74 visitas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas