Pandemia

Íbamos a salir mejores.¡Qué maravillosa intención!Lo cual algunos -demasiados- jamás cumplirán,porque prefieren tatuar la planta del piecon los restos de un vaso de cubata,a regalar una breve sonrisaa esos molestos, putos viejos,que ya han vivido bastante. Rubén Álvarez Vázquezfabriziodisalina.wordpress.comLeer sus escritos

Del desamor

Un día, el amor nos abandona,oculto por las sombras de lo cotidiano,huye por los senderos descritosen un diario de tediosas rutinas(quizá nunca había estado aquí).Una tarde, herimos los piesen una alfombra de vajillas rotas;sangran los oídos que ya no escuchanel sereno susurro de canciones y poemasde cuando el amor moraba aquí(salvo que fuera una meraSigue leyendo «Del desamor»

Don Luis, el bibliotecario

La pasión por los libros es algo innato para este que les escribe, pero no habría sido igual sin la savia lectora que me inoculó D. Luis A., responsable de la biblioteca municipal de mi barrio. Cuando lo conocí, parecía un hombre anodino y gris, la clásica persona que se refugia entre estantes y papelesSigue leyendo «Don Luis, el bibliotecario»

Cayetanos sulfurados

Las arenas del albero gijonés están revueltas. Rechinan los dientes de los taurófilos locales, los de mayor edad juramentan llevándose las manos a las calvas relucientes o a las plateadas melenas, mientras sus vástagos, los “cayetanos”1 de jersey al morrillo, camisa nueva rayada o de alegre color, pantalón chino y náuticos de piel de “perroSigue leyendo «Cayetanos sulfurados»

Madrugadas

Al mediodía te yerguescon el sueño atrasadode adolescente sin candor.Aún te ves apetecible en el espejo,pese a la delgadez y alguna cicatrizde esos amantes dañinos. Pero ya eres viejay estás demasiado exhaustapara vivir sin dormir,para follar sin ganas,con solteros repulsivosy consortes de incógnitoque llenan tu cajónde billetes sobados,antes de esfumarsea la hora en la queSigue leyendo «Madrugadas»

Haikus enlazados por los que se fueron

Estas palabrasojalá merecieranser un recuerdo. Estas palabras,humildes y sencillas,son para ellos. Un homenajea las gentes sin nombre,ahora sombras. Los condenadosal eterno destierro,carne de virus. Sacrificadosa una fría deidad(pandemia, dicen). En la emboscada,bajo fatuos gobiernos,todos cayeron. La sangre riegalos campos de una Europaadormecida. Son sus cenizasgris nubarrón en cielosmuy provincianos. Veo sus crucesen líneas infinitasde unSigue leyendo «Haikus enlazados por los que se fueron»