Huellas borradas

La sonrisa que dibujas en tu cara esconde en los ojos un mar de tristeza que inunda, poco a poco, toda esperanza que anega los restos de una vida muerta.   Soledad entre la multitud sin cara; indiferente ante tu agonía interna; al margen de cientos de cuerpos sin alma, andando tras huellas de vidasSigue leyendo «Huellas borradas»

Hueco

Sigue tu olor en la casa,tu calor sigue en mi cuerpo;aún flotando tu recuerdopor encima de mi cama. Sigue tu hueco en mi alma,tu ausencia rota en los espejos,el último de tus besosmantiene en mis labios su llama. Tu piel se mantiene intactabajo la yema de mis dedos;mis ojos, ya nunca secos,siguen soñando tu cara.Sigue leyendo «Hueco»

Humildad intelectual

El problema no es que todos veamos la realidad a través de nuestras propias gafas. Eso es inevitable. El problema es que tenemos miedo de ponernos otras. Leemos solo razones que avalen nuestra posición. Utilizamos las contrarias únicamente para criticarlas. Tenemos miedo a confrontar nuestra verdad con el resto de verdades. Y es normal. DaSigue leyendo «Humildad intelectual»

Oda [a una amiga]

Una curva en su cara me habla de mejores tiempos mientras la luz de sus ojos, clara, detiene el segundero;   y explotan todos mis relojes con cada una de sus palabras; con cada uno de sus abrazos, se encogen y desaparecen, todos mis fantasmas.   Nunca has conocido la alegría si no has pasadoSigue leyendo «Oda [a una amiga]»

Atardecer

Atardecer, se pone el sol dejando mi pecho en sombras; se impone el silencio, aterrador;   llega la noche de las horas el Goliat en la cabeza; sin David, sin hondas.   Correr; las piernas pesan. Sin escondite seguro. Llorar; los labios rezan.   Caída, herida; suelo duro, frío, traicionero; delante, solo un muro.  Sigue leyendo «Atardecer»

El lado bueno

Adiós, te suelto la mano. Permíteme navegar; ser, por un tiempo, náufrago.   Prohibirme tu seguridad, abandonar tu cobijo. Hoy es mi guerra contra tu paz.   Saltarme tantos avisos creados por mi miedo a horizontes infinitos.   Dentro de mí queda tu hueco, la habitación silenciosa que no redecoré por terco.   Dentro deSigue leyendo «El lado bueno»

La carta que nunca quise escribir – Incendios

Desgranar cada una de las sílabas sin saber bien lo que se va a decir no es lo más fácil del mundo, eso está claro. No sé cómo llegamos a esta situación. Esta es la última carta que te escribo y, probablemente, lo haga solo para llenar el vacío que tu silencio deja al responderSigue leyendo «La carta que nunca quise escribir – Incendios»

Masa no enfurecida

La vida se esconde en los trazos de un cuaderno viejo, olvidado, destrozado, víctima del paso del tiempo; hundido entre los ruidos de este mundo y de sus ecos; mundo que arrolla sin inmutarse los sueños ajenos. Pero seguimos adelante, puestos en fila en el rebaño trabajando sin parar desde el amanecer hasta el ocaso,Sigue leyendo «Masa no enfurecida»

Carta a un amor adolescente

Escribirte ahora resulta raro. Pero supongo que es necesario. Una forma de arreglar el interior del corazón para la próxima inquilina. Aunque, siendo sincero, he empezado esta carta muchas veces, y nunca sé que decirte. Supongo que si te tengo que decir algo, sería algo parecido a esto. Dicen que el primer amor nunca seSigue leyendo «Carta a un amor adolescente»

Tener vocación no es una obligación

Muchas veces habrás escuchado: «persigue tus sueños», «sigue a tu corazón», «trabaja en lo que ames» y similares. No vengo a decirte lo mismo. Vengo a plantearte algo que me sucede y creo que también puede sucederte. ¿Qué pasa si no sabes cuál es tu sueño? ¿Si tu corazón no se decide, o no encuentras el trabajo queSigue leyendo «Tener vocación no es una obligación»

Réquiem por la sociedad del descarte

En la oscuridad de la noche duermen los sueños desahuciados de unos descartes ya olvidados por la sociedad del derroche.   Huyendo, evitando los roces de una humanidad que con sus manos construye el futuro diezmando a sus ciudadanos, a golpes.   Y, así, muere la esperanza en este cementerio urbano que entierra en susSigue leyendo «Réquiem por la sociedad del descarte»

Humo

Rutina, hastío, gris condena; laberinto sin atajos, sin salida; encerrados sin encontrar una pista, con tanta desolación, tanta pena. Antes castillos, ahora cadenas; silencio cómplice sin risa. Antes pareja, ahora ni amiga; nos reconocemos como sombras, apenas. Antes sorpresa, encontronazo, ilusión; ganas de comerse el mundo, de quemar a encuentros el colchón. Ahora, cambio deSigue leyendo «Humo»