El Estado soy yo

En mi balcón no se guindan banderas,Chauvin se bebe a los rocasla nostalgia bonapartistay todos los bustossirven de ceniceros. Mis símbolos patriosson cicatrices amorosasizadas a media asta. Mi misión nacionales ahogar el pánicoen camas voladorasdonde se liberan territoriosy se consolidan verdaderas repúblicas. Adal HernándezLeer sus escritos

Litúrgicos

En medio de un silencio intempestivo,nuestras miradas hundieronuñas, pies y manos en tierra volcánicaY nos brotaron claveles de la gargantaque cantaron en códices de amorlos secretos de todas las artes Fue entonces que pudimosclarificar la noche,Alzar nuestros cráneosllenos de últimos versosY brindar… Por los relojes que detuvimosy remojamos en vino calienteEn busca del ideal inmortalDeSigue leyendo «Litúrgicos»

La pureza

No fue en Gerona ni se llamaba Gala,pero esa mujer con cabeza de rosasfundida en aquellos vientos alisios del caribe,simbolizaba en su gracia oníricatoda la sensualidad de la isla. Piel tostada,ojos claros(un poco rasgados),cuerpo oleado,voz dulce,labios de casquitos de guayaba. Combatíamos el síndrome de insularidadcon complicidades etílicas,rompíamos a fuerza de épica martianalas olas en elSigue leyendo «La pureza»

Canto lunero

Luna patrimonio de los desamparadosque bailan bajo su brilloy hacen travesurasen cobija de su bienaventuranza. De los enamoradosque se la prometen en cada beso,en cada plaza. De los soñadoresque se dejan arrastrarpor las corrientes marinassonriendo como lunáticos. De los románticosque miran su cuerpo celestedeseándola revolucionadaen todas sus fases. Luna fortuna de resilientes,poetas aullantes,locos sin cura,ladronesSigue leyendo «Canto lunero»

Los pinos del tiempo

Apenas empezamos a enrumbar tierray pude notar el momento exactoen que toda su figurase contrajo de la emoción. Cuarenta años despuésvolvía a enraizarsecon esos recuerdos sempiternosque te colman de por viday forman la nostalgiaque vas desgranando en el camino. Toda la familiahabía soñado siempre enfilarlos bosques de pinos altosque tanto escuchamos añorary que mi padreSigue leyendo «Los pinos del tiempo»

Rojo sobre gris

El mejor carpaccio de mi vidalo comí esa tarde diluvial,al menos el único que rememorocon la certeza de todos mis sentidos. Las alcaparras frescas,el ácido de las uvas,sus ojos negros,profundos, cósmicos;siguen en mí,como las curiosas enredaderasde ese viejo restaurante italianoque se aferran cada vez más,a pesar del implacable paso del tiempo. No debíamos estar juntos,peroSigue leyendo «Rojo sobre gris»

Lo posible

Después de habernos enfrentado,como nunca,a nosotros mismos.Digerirnoshora tras hora,sin estar apuradospor llegar a cualquier sitio. Después de haber bailado tantodelante del espejo,hurgado en rincones desconocidosque nos estremecieron para siempre. Después de haber visto seriesde un solo tiroque antes sólo atragantábamos,leído estanterías polvorientas,cocinado tortas hermosas,un poco ácidas. Después de haber discernidoel tiempo suficientepara deprimirnos por losSigue leyendo «Lo posible»