Cuando lo tenías todo

Por qué te tumbas en silencio, ¿has encontrado algo en él? por qué callas. ¿Qué te gusta tanto del silencio? ¿que harás cuando encuentres las respuestas? ¿lo romperás? Si nunca supiste explicar qué sucede cuando ya no queda nada qué te queda ahora, si tampoco tienes la palabra.

Cuando suba la marea

Ahora que vuelvo a pintar dibujo las puertas de todas las casas que habité. Dejo que el agua del mar entre, la madera podrida es todo cuanto queda de ellas. Ahora que tengo los pies llenos de arena y la ropa mojada, guardo los recuerdos entre las conchas con la esperanza de que se losSigue leyendo «Cuando suba la marea»

Los días que están por venir

Si pudiera volver al pasado habría comprado más libros, me hubiera tomado ese café porque ya vendrían demasiadas noches de insomnio, y no hubiera importado otra más. Si volviera a verme, no me diría nada de estos meses. Me dejaría recibir las noticias con los brazos abiertos, dejaría a un lado el egoísmo, la rabiaSigue leyendo «Los días que están por venir»

Cuando todo esto acabe

Ahora, que les echan el candado a los comercios, a los bares, a los museos, que no quedan lugares donde escondernos. Ahora, que la ciudad está desierta y no me verás llegar desde la plaza. Ahora, que nadie queda ahí fuera, deambulo mentalmente por tus calles, recorro de nuevo las distancias que nos separan, pongoSigue leyendo «Cuando todo esto acabe»

Inercia

«Se han roto los cristales. No tienes que responder ya ante nadie porque nada queda al otro lado. Tu cuerpo, pronuncias tu nombre, intentas abrazarte. Nadie te llevará a casa, no te arroparán al caer la noche y sólo el frío conversará contigo. Todo lo que conocías ha caído al vacío. Nada queda, solo túSigue leyendo «Inercia»

En quién nos hemos convertido

Las muñecas que sobrevivieron a mi adolescencia están intranquilas. Les preocupa la precariedad de mi inocencia. Habitan en una caja de plástico bajo la cama y hacen hueco para las velas de cada cumpleaños. Han aprendido a convivir con los cadáveres del tiempo. No piden gran cosa, al menos que si van a morir seaSigue leyendo «En quién nos hemos convertido»

Inexistencia

No existiré más allá de las cenizas que soplen mis futuros descendientes. No regresaré a ningún lugar del que nunca me despidiera por miedo a que alguien esté aún esperándome. Solo conoceré otras tierras porque un día abandoné las mías y tocaré otros cuerpos que nunca emigraron para sentir lo que es una piel intacta.Sigue leyendo «Inexistencia»

Secuelas

»El hastío me cala los huesos. y la inestabilidad me los rompe. ¿Estalla el corazón en la caída? ¿O le deja secuelas las alturas? He perdido de vista los sentimientos, como si el desahucio de tu propio cuerpo, fuera un juego. Atrapada en una mente a oscuras, frívola insensible que ríe con cada zancada porqueSigue leyendo «Secuelas»

Sin apetito

Pan, dime si quieres pan. Pan pa’ comer. Dime si quieres pan. Son 3’14€ caballero. Pan, dime si quieres pan. La persona al otro lado del teléfono no responde. Si quieres pan, le dice. El hombre se lleva otra cosa, pero no pan. Son 3’14€ caballero. Se le caen las monedas al suelo. Son 3’14€Sigue leyendo «Sin apetito»

Toca antes de entrar

«Solo sé dar portazos y esperar a que toquen de nuevo en la puerta. Pedirles que entren descalzos y que no hagan ruido. Los días pasan porque el picaporte sigue sin moverse. Yo le imito, quizá en algún momento alguien recuerde que ha olvidado algo tras el umbral. O quizá lo dé por perdido paraSigue leyendo «Toca antes de entrar»

Ahogar la agonía

»Tú que siempre anhelaste una vida impecable te escondes en cada rincón para dejar de escuchar los sollozos bruscos y entrecortados de esos niños que hoy habitan en cuerpos de adultos. Yo que siempre quise encontrarme busco a cada paso que doy una mirada cómplice que comprenda mi pérdida, una risa ajena que haga saltarSigue leyendo «Ahogar la agonía»

Penumbra en el abismo

»Perdóname, no tengo nada más que entregarte. Mi alma dentellada y la tuya indiferente se evaporan conforme cada día que pasa y se acercan a la muerte. Te veo al final de mi abismo y tú me ves al final del tuyo. El mundo es unidireccional, achicamos las distancias que otros ya recorrieron y llegamosSigue leyendo «Penumbra en el abismo»

Invisible

Hago malabares con los sueños de los que despierto, por miedo a sentirme engañada con los trucos de aquellos tratos que hice para cumplirlos. Al menos mientras están en el aire nadie puede alcanzarlos, y robármelos. En cambio, sigo con los pies en la tierra persiguiendo los fantasmas que espantan las esperanzas que luego nuncaSigue leyendo «Invisible»

Sin escapatoria

«Tengo el corazón mareado por haberse equivocado de dirección. Tengo bloqueadas todas las salidas de emergencia y me estoy ahogando con el mismo humo con el que pretendía pedir ayuda. El problema de echar a arder todos tus recuerdos es que te quemen por dentro mientras se niegan a irse y te echen en caraSigue leyendo «Sin escapatoria»

¿Te aceptas?

No sé de qué hablo cuando los ojos que me miran ven una versión de mí distinta. Una versión que aún pretendo descifrar frente al espejo, como si se ocultara de mi mirada por miedo a que no la aceptara. Sin darse cuenta de que es ella quien debe aceptarme a mí. Por cobarde, porSigue leyendo «¿Te aceptas?»

Los trucos del poeta

Me hice poeta porque creí en la fuerza de las palabras hasta que descubrí que de tanto forzar las cosas, estas se acaban rompiendo. Nadie me dijo que unos versos afilados eran más letales que cualquier veneno. Porque una palabra que se ha roto por dentro, puede provocar que el corazón se acabe pudriendo.  Sigue leyendo «Los trucos del poeta»

Desequilibrio emocional

«Me quedo. Me quedo para sustituir las cosas buenas que se marchan y evitar así el desequilibrio emocional. Me marcho. Me marcho para huir de las cosas malas que se quedan y evitar así el desequilibrio emocional. Porque de tanto viaje al final todos llevamos alguna emoción mareada en la maleta. Algunas incluso temen ponerseSigue leyendo «Desequilibrio emocional»

Nadie te enseña, pero todos te dicen.

»Nadie te enseña a curarte las heridas pero todos te dicen cuánto escuecen. Nadie te enseña a coserte el roto pero todos te dicen que se te ven los miedos. Todos dicen creer en el destino porque tiñen el hilo con la sangre de aquellos a los que les arrebatan los sueños. Todos te dicenSigue leyendo «Nadie te enseña, pero todos te dicen.»

No quedan destinatarios al otro lado

«El universo se ceba de tu llanto y tú cada vez más lo alimentas. Es un círculo vicioso del que formas parte porque ya no sabes vivir sin sentir que te falta un pedacito de ti. Cae una lágrima. Otra. Y otra. Más tarde caes tú vencida por el sueño y lo irónico es queSigue leyendo «No quedan destinatarios al otro lado»

Un equipaje ligero de sueños

»Todo caos tiene sus reglas. Una de las mías es que los días de mi calendario se enumeren en abrazos, porque para quien se pasa la vida en una estación las despedidas son parte de su familia y los abrazos sus tradiciones. Al final siempre hay un último adiós que acabamos pronunciando, pero quien noSigue leyendo «Un equipaje ligero de sueños»

Este corazón siempre estuvo lleno.

Siempre tuve miedo a olvidarme. A olvidarte. O simplemente a olvidar. Tú crees que desvarío, que olvido porque ya nada me importa. Y es justo lo contrario. Olvido porque todo me importa y no sé hacerle frente a la memoria. Si me busco entre fotografías antiguas encuentro a alguien que dice llevar mi nombre ySigue leyendo «Este corazón siempre estuvo lleno.»