Nocturna en Santa Cruz

Escotado en acantilados sienteel viajero un horizonte africanohay bocas hambrientas de versos tibiosy una gaviota muy sola, de espumanavega en la calima de febrero. Yo, que gaviota no nací, ni humano,con el emigrar del deshabitadote lloro aquí en la serranía atlante,por esconderme en palmera y volcanesde tu oro y tu fantasma, de Castillay el guancheSigue leyendo «Nocturna en Santa Cruz»

Nocturnas en San Cristóbal

Te recuerdo sembrado de hormigueros,querido amigo, tu eje vertical,tus altos, tus pendientes siempre tercasque emulaban alcázares de cristosobre los cenagales ya pretéritos. Recuerdo demasiado bien tus noches,la nocturna en tu grava y el horizonte sobrelas colas y los cuerpos de lagarto amputado.Recuerdo demasiado bien tus noches,los heraldos, la muerte conocidaexigiendo mi carne desde la bocaSigue leyendo «Nocturnas en San Cristóbal»

Scherzo, colpa: Oh, sole mio

Compartimos noche tras noche, cuando una y otra vez le oigo llamar y veo cómo se oculta. Tan penosa, sin conciencia de su belleza. Impaciente le admiro, sin comprender cómo aún tras esa cortina logra ser tan preciosa. Le admiro, le añoro, le quiero. No; le deseo. Pienso en todo el que tiene la oportunidad,Sigue leyendo «Scherzo, colpa: Oh, sole mio»

Sobre insomnio e intransigencia

Todavía no puedo dormir bien y ya me acabé dos cajas grandes de filtrantes de manzanilla. Tampoco he logrado acomodarme bajo estos párpados gastados que flotan entre letras. Peor aún, ni apagándome a propósito dejo de pensar en ti. No hay manera. Ya me cansé de pretender que tengo un problema irreal, algún trastorno postergadoSigue leyendo «Sobre insomnio e intransigencia»

Pertenencia

Pasos cadenciosos y desaliñados llenan la noche. La gente pasea en rebaño, y una dama solitaria sentada con los pensamientos aislados. Ve por la dama, Muerte, pero camina lento. Ve por ella, que, aunque tiene sueños, vos sos uno de esos, pero el más lejano. La hierba se recuesta en el umbral de las fuertesSigue leyendo «Pertenencia»

Llena como la luna

La luna se veía hermosa esa noche. Totalmente redonda como una pelota brillante que se escondía muchas veces tras las nubes y colaba su halo entre los árboles. Debo decir que la perfección de la noche era casi comparable a las que nos venden las películas de fantasía, con la diferencia de que había menos estrellas.Sigue leyendo «Llena como la luna»

Treinta y poco

Ella corre la cortina, que entre sol. Se agacha junto a él, le acaricia los pectorales bien trabajados, le habla al oído. —¿Vas a quedarte a desayunar, mi negrito? —Mmmh… ah, buen día. ¿Qué hora es? —Mi negro, ¿modosito te pusiste hoy? Anoche estabas tan apasionado… —¡Las diez! Se me hace tarde para empezar miSigue leyendo «Treinta y poco»

La noche

Discreta cae la noche con su túnica negra el paisaje ensombrece difumina las calles. En el cielo se prenden festivas las estrellas en el campo iluminan traviesas las luciérnagas. Es la ciudad sombría amasijo de sombras reina frío el silencio cualquier ruido estremece. No te fíes de nadie que escudriñe la noche cuídate de losSigue leyendo «La noche»

Noche entre estrellas

Es una de esas noches sin fecha especial alguna, una entre tantas que pasan como estrellas, iluminando el firmamento y evocando con paciencia desde la razón hasta lo absurdo. Es calmada, es nerviosa, enciende por dentro y apaga al instante, sonríe por los momentos que han pasado y solloza por los segundos que se hanSigue leyendo «Noche entre estrellas»

Pasos desesperados hacia la noche

Brota de nuevo la sangre de mis heridas, supurando miedo y desesperación ante la inmensa soledad que deja tu vacío. Todo me pierde y me enloquece, abandonándome en la indolencia de mi suerte. La rendición ronda la mente como un sombra maldita. Pasos insolentes en el suelo errático de la memoria, que torturan la razónSigue leyendo «Pasos desesperados hacia la noche»

Luna

Dulce luna de nácar, escarcha fría de mi cielo. ¡Oh luna, lunera!, blanca plata sobre negro, de luna pintado, cascabelera, de noches de boda y miel de tus cuentos. ¡Oh luna, lunera!, fanal de mis lamentos, guía de mis naves, de mis barcos y mis vientos. Luna, musa y canción. Luna, sueño y anhelo. ¡OhSigue leyendo «Luna»

Cernelha

¡Ay de mí! ¡Ay de mí! Pues de entre todas las flores la más marchita siempre fui, ni con los rocíos más dulces los colores brotarán, mucho menos el tallo erguirá. Más con el fuerte viento mi fortaleza siempre ostento. Por: Ana María González (México) twitter.com/anamgr13 Únete a nuestras redes:              Sigue leyendo «Cernelha»

Ocaso de un Amor

Oculté el fiel sonido de tus pasos, obsesión firme de aquel deseo, y supe, sin comprobar nada, que la noche había muerto; su respiración no emergía del fondo oscuro de su lamento, ya la noche dormía profunda, dormía ya con su recuerdo. Ya la noche triste, exhalaba sus últimos y claros luceros, buscando sombras desnudasSigue leyendo «Ocaso de un Amor»