El piano

 Tiritan las teclas, tecla blanca, tecla negra. Baila de un tono a un semitono, baila en corcheas y redondas. Y crecen las amapolas y brillan las Pléyades. Las ballenas se ríen y el piano toca salsa en un bar de New York. El público observa, escucha y siente, danzan con las manos aplaudiendo. El universo…

La Jaula

La blanca ave que encerrada está allí, entre penas amatistas. Asustada y ahogándose en letras solloza su peor miedo. Y se recuesta, y se ajetrea, ¡y corre y corre! Entonces suena la voz: se desgañita pronunciando aflicción. Se odia por ser lo que es. Y el poeta odia su sensibilidad porque sabe lo vulnerable que…

Revoloteo en la oscuridad

Había una brisa conmovedora esta noche y era tan sensible que evocaba llorar. Vi revolotear a una mariposa y tal fue mi asombro y curiosidad que me pregunté cómo sus alas, siendo tan festivas y ligeras entre las margaritas, estaban predispuestas a llover en esta fría oscuridad. Las mariposas son almas risueñas, ¿no? Nacieron diferentes…

Meteorita

—¡Luna!, ¿qué te cuento hoy de mí? —preguntó el taciturno viajero, buscando respuesta alguna en la vía láctea. El cielo espabiló su cara y una sutil sonrisa habló. —Háblame de ella —dijo el ansioso satélite. Hubo unos minutos de silencio y se podían percibir puntos suspensivos en el aire. El viajero dejó escapar un suspiro y…

Asesinato en París

Estábamos en la habitación número 23 del hotel más roto de París, en la brecha remota del destino seguro. En la avenida de lo desconocido, y en una fotografía olvidada a punto de romperse. Ella tenía la sutileza y demasía para hundir mi herida, aun después de morderla con sus labios. Hurgaba entre mi sangre…

Claveles Rotos

Vengo a decirte lo que ya ha sido dicho, Lo que me faltó por decir, Y lo que en otra vida, diré. Anónimamente, por supuesto, vengo a dejar una carta; de las románticas, de las empedernidas, y la de los perdedores que han suscitado a sollozar. Vengo a presentar una renuncia, o quizá, una bandera…

Música

  Todo pasa, todo pasa. Cuando hago música, todo pasa. Mi tristeza se transforma en melodía  y luego sonríe; ella cierra sus ojos, baila conmigo y nos hacemos una. ¡Ay!, mi bella música, sos poesía, sos vida. Todo pasa, todo pasa. La locura del escritor pasa y se hace músico. Jaqueca, jaqueca entumecida que se…