Tierra

Las hormigas, el polvo, un brote;el fuego que se durmió y se volvió nada. ¡Tantas cosas acuñan la tierra, la grava, el légamo! Si fueses un pedazo de tierra,¿Cuánta lluvia aguantarías, antes de buscarme? Cuando es de noche, lo negro azulado del cielointenta absurdamente devorar el suelo,devorar de un bocado todo lo que sos ySigue leyendo «Tierra»

Azúcar en Junio

El sol me sacude,con la luz como látigo.Y afuera, llovió azúcar. La dentadura del hielo,muerde invisible. En su mordida eléctricase tensan mis dedos, los pies.Se tensa todo. Afuera,mi sabueso danza.Su andar es torpe,y sus orejas infinitaslustran los pastosy la vida. Mi perro, brama como el mar.Y en su bramido voy yo,que soy uno con elSigue leyendo «Azúcar en Junio»

Cuando besas

Cuando besas, un trueno tuyo,ahuyenta mis miedos como aves. El firmamento rosa se traslucecomo el vino que duerme en la copa;como la sangre que baña tu frente,si a tu pelo lo alcanza mi boca. Mis brazos, como una boa se estirany te envuelven. Te asfixian.Ciñen tus curvas, dunas, valles,ciñen todo. Mi espalda erizada se ensancha,ySigue leyendo «Cuando besas»

Poema de fuego

En mis entrañas,hay un poema de fuegoque te nombra.Tiene versos que dicenpor ejemplo:su sonrisa abarca todo. Cómo no echar raícesen tus pómulos extensos;cómo no anclaren tus caderas tibias. Y mi búsqueda,indefectiblementedesembocaría en tu risa. En tu pielsuave como de marfil;y el pelo lacio,todo arisco y casi infinito.En la curva,que dibujás en el colchóncuando vibrás. LaSigue leyendo «Poema de fuego»

Sobre pájaros y hogares

Al otro lado de la calle, un gorrión heridointentó sin suerte saltar de un árbol a otro. Nunca te preguntaste ¿Cuántas vecessaltan las aves, antes del tronco definitivo? ¿Cuántas veces vamos nosotros, de hogar en hogar,de persona en persona, de herida en herida,antes de encontrarnos con el lugar indicado? Para algunas aves, el camino esSigue leyendo «Sobre pájaros y hogares»

La rama y el rayo

El rayo que partió la rama,era más rama que rayo,y la rama era pura energía. En su impacto invisible,quedaron al descubiertomis vulnerables entrañas. Tus ojos fijos y labios eternos;tus manos temblorosaseran más mías que tuyas.Pero yo no era de nadie. El tiempo se derramó inexorable,como un río que nace de una copay muere en lasSigue leyendo «La rama y el rayo»

La piel

La piel es frágil.La piel como una estructura indefensa que protege.Que se eriza ante el frío y se yergue ante el miedo.Que reacciona a todo. ¿Será tu piel más resistente que la mía? Cuando te pensé a mi ladoun ejército de montículos me plagó entero,como los hormigueros que inundan el pasto,luego del aguacero. Es elSigue leyendo «La piel»

Hormigas

Me gustaría que vengas a mí,de a pasos pequeños y constantes. Como las hormigas. Esos insectos de cáscara y fuegoperegrinan en las llanuras claras de tus manos,alcanzando tus labios cuando cae el sol. Y te rodean,como si estuvieses hecha de hoja;y en un ritual, entre fúnebre y alimenticio,te alzan, guiándote a su nido. Y ahíSigue leyendo «Hormigas»

Zorrinos

Los miedos son zorrinos bramando desconsolados;y tanto miedo y zorrino, son por demás impredecibles. Hubo una tarde, que bruscamente apareció un zorrino;y estaba su cola erguida como un soldado azabachey estaba también la línea de nieve rodeando su espalda,y por supuesto estaba yo, por demás trémulo. Aún recuerdo, que del llanto del zorrinobrotaban apiñadas ySigue leyendo «Zorrinos»

Algún gato

Como un pulpo anaranjado, el solextendió un tentáculo lumínicoabriendo los párpados de mi ventana;y por la grieta de metal y vidrio,se deslizó un gato. Y el gato, que me miraba fijamentecon el ámbar hipnótico,con la miel salvaje en los ojos,con lo amarillo casi naranja del molusco;no emitía una sola palabra. Su cuerpo era largocomo unaSigue leyendo «Algún gato»

Cítricos

Tu voz es a mis oídos,lo que la abeja libadora para el azahar. Y llega luego, la independenciagravitatoria, del árbol con su fruto maduro;que se revienta contra el sueloo contra una daga, encima de una mesa. Del color del fuego, es el cadáverque yace, semi esférico, delante del tronco.Del color del fuego, es también,mi miradaSigue leyendo «Cítricos»

La alabarda

Ante mi inminente condenapregunto ¿Qué es la alabarda? No es más que un objeto,a veces inanimado, a vecesfebril. Es una empuñadura,un mango y la hoja de acero. Tal vez una espiga metálica;quizás el vértigo en el cuello,el sudor frío rozando la frente;o sólo un relámpago sin lluvia. Es una sentencia de muerteen la amarillez deSigue leyendo «La alabarda»

La partida perfecta

En días ajetreados,cuando mi alma se tapizaen blanca noche, la lluvia no cesa.Y la dama que era reina, ya no reina. En prematura caída, su reinadoy su corona de papel se apagaron.Y sus besos ¡Ay sus besos!Pequeños, claros y constantes,como piezas de cristal avanzandolentos, sin retroceso, sobre mi piel. En tus hombros de torres blancas,yaSigue leyendo «La partida perfecta»

La última caída

Aún tenía el puñal,a medio hundir,en la última caída.El mango orientado a tu mano,y tu manoendurecidamente vacía. El piso lejos,y nosotros suspendidos.En un estuche metálicoque colgaba de un cordel,como una presa arácnida.En un ataúd plateado juntos,pero aislados. Como día y noche;como agua y fuego;como araña y mosca;como araña y cuervo;como vida y muerte;como vos ySigue leyendo «La última caída»

Yo, cóndor

Como un cóndor me gustaríaocultarme en la grieta suave,que forma el paso continuo del aguaen tu cuerpo de montaña, de vida. Y poder hundir mi pico en el cielo;incrustarlo en tus caderas blandas,como se incrustan los labios en el beso,último, que culmina un adiós. Acompañar tal vez, a la corriente de aireque genera tu bocaSigue leyendo «Yo, cóndor»

Magma

Cuando bostezan los volcanes,los árboles sostienen con el almala piedra derretida, la ira subterránea.Sostienen al fuego, a más no poder. Y si de pronto el magma,fuese menos denso menos rojo,menos muerte.Si aún brotando del techo puntiagudo,de algunas montañas, fuese ahoramás fresco y cristalino. Más noble. ¿Qué ocurriría con la roca fundida,o la sangre hirviendo, queSigue leyendo «Magma»

El pingüino

Vistiendo elegantede ónix y mármol,viajas sobre el hielo. De suaves pasos,y distraído andar.¿Cuánto caminarássi el viento sopla,en huracanada ira? El amor se aletarga,cuando la vida ruge. Peregrino gélido¿Dónde está tu amada?Quizá expectante,quizá olvidada. Si la fuerza te guía,que se dobley no se parta. Como un remolino,que firme avanza,sin detenerse atrás. En mudo pico,bufas una canción,siSigue leyendo «El pingüino»

El mar

La gaviotadanza enamorada;la gaviotacon su pico de pinza;la gaviotasumerge su boca,en un cangrejo que lateen el relleno del mar. Como un gatoestoy acurrucado,en las piernas de la bahía;como un gatoel mar, tiene la lenguaáspera y salada. Al mar lo peinami pie como una cuchilla;al mar lo peinael viento en un silbido;al mar lo acariciala gaviotaSigue leyendo «El mar»

Árboles

Mis ojos se tensan para adentro,hasta la médula. Como un arco.Para que las pupilas como flechas,tomen impulso y despeguen.En el medio del bosque, niña;¿hasta qué árbol llegarán? Los pinos y sus agujas,como costureros o erizos de mar.Del mar verde, que su unión forja.Los pinos altos y puntiagudos. Los eucaliptos, en cambio;ostentan en hileras largas,su pálidaSigue leyendo «Árboles»

El ñanco

El firmamento se desploma celestesobre el lomo rígido, de esqueleto hueco del Ñanco;y desde la tierra, su vientre de marfil se evaporaen las nubes estáticas, en lo claro e impoluto del cerro. El sendero serpentea bajo mis pies,adentrándose en las entrañas de cuarzo;hurgando de manera constante y agotadoraen el núcleo indómito de las sierras pampeanas.Sigue leyendo «El ñanco»

Líquenes

Las piedras son gotas sólidas de luzque adornan los suelos de Paileman.Las hay verdes, anaranjadas y vinotinto;las hay esféricas, cúbicas y amorfas;también pulidas, rugosas o gastadas. Y todas comparten,además de su núcleo rígido,la compañía de sus fieles líquenes. Como carteras de paño vivoo fúngicas mascotas,una unión a muerte sella el destinodel pedruzco y su sésilSigue leyendo «Líquenes»

Cóndores

Flor de amapola, crecesentre la hierba, en la altura,solitaria, escarchada y vilde tus hombros desnudos;y como telaraña mineraltus raíces me envuelven. La brisa gélida se aletarga,cuando mis manos duras,como dos cóndores unidosescalan hasta tu cima fría. En rústico vuelo aterrizan,nuestros labios en el deseo;y trina la montaña helada,en el momento ínfimo,que los cuerpos cansadosse amalgamanSigue leyendo «Cóndores»

Caracol

Mi cuerpo, traslúcido y frágil, quiere refugiarse en tus curvas. Curvas elípticas, curvas infinitas, como un caracol cíclicamente eterno. Imaginame pequeño, invadiendolos recovecos de tu calcáreo ser,mientras mis manos, con esfuerzo,alcanzan el pináculo de tu figura. Y vos mujer, tan rígida y firme;tan perpetua, nítida y brillante.El reflejo del mar te acariciaadornando tus pómulos claros.Sigue leyendo «Caracol»

En las alturas

Desde acá, un musgo blanco cubre todo. Como si una telaraña de vapor y espuma, tapizara o tragara lo que mis ojos perciben. Desde este ángulo, solo hay nube o polvo. Las nubes, grandes volúmenes amorfos de agua y energía, flotan rígidas sobre la vida, sobre los guanacos unidos bajo un cactus, o el pumaSigue leyendo «En las alturas»

Soy

Soy, un pedazo de tierra o roca donde reposa un bicho. Las conexiones nerviosas que hilvanan mi carne, que me impregnan de humanidad. Soy los dedos inflamables de aquellos árboles, algunos verdes, otros anaranjados; y que sostienen, como costillas, el vientre liso y transparente del cielo. Soy el amor adolescente que ciñó a mis padres,Sigue leyendo «Soy»

Del agua

Soy del agua, cuando parte la bahía; cuando estalla en espuma y cólera, en cantidades gruesas de sal y brisa. Soy del agua, sin condiciones. El agua empuja con manos blancas; con columnas líquidas de huesos azules; de carne verde y músculos transparentes. Empuja tanto que me lleva, lejos del cuerpo. Los besos de laSigue leyendo «Del agua»

Manifiesto preliminar

Acá, ermitaño en este cubo oscuro,de ladrillos desprolijos y recuerdos;de penosas melodías que retumban,expongo mi manifiesto prematuro. Escribo para perpetuar en la tinta.En su volatilidad infame;en su relación mortal con el agua;su amorío detestable con la ropa;para que quienes me sobrevivan,disfruten la eternidad de mi alma. Si algún día te das cuenta, niña,de que misSigue leyendo «Manifiesto preliminar»

La Luna

La luna,como una nube de oroo una lengua dorada.La luna, yace en las faucesde un caimán azabache,suspendido en los astros. La luna orbitando,con el pulso lentoy la guardia alta;con los dientes apretados;con el brillo que le brotapor sus poros amarillentos. Tarda un día en prepararse,yendo de un cuarto a otro,mientras menguan sus nerviosy se impregnaSigue leyendo «La Luna»

Los cangrejos

Las palabras son del mar que se ensancha.De las piedras lustradas en la orilla;de los cangrejos acurrucados en el coral;de los relámpagos de espuma en la arena;de mis ojos que buscan sin treguay de su búsqueda que termina en vos. Y que antes de terminar, empezó en tu risa.Como la marea cíclica de la bahía,queSigue leyendo «Los cangrejos»