Entre tu balcón y mi ventana

El viento se ha llevado todas las cuerdas de tender consigo y ya no hay puentes que venzan esta distancia entre dos barandillas oxidadas. Más de una vez, he pensado en alargar mi brazo y tocar el otro lado para saber, con un roce, qué era cruzar el aire y sobrevolar una cercanía infinita queSigue leyendo «Entre tu balcón y mi ventana»

Arde la memoria

Esta calle está abarrotada de gente. Mírales pasar por la puerta de la ciudad hacia ningún lugar. Los tranvías se transforman en venas y huesos que articulan a este monstruo de papel que chilla en los semáforos y grita ante su fragilidad. He estado paseando por todos aquellos sitios donde tengo un recuerdo guardado enSigue leyendo «Arde la memoria»

Historia de una cajera

Pongamos que hablo de Madrid y que escribo desde Buenos Aires, que ayer fue el mes de abril y hoy sólo llueve en noviembre, que vinieron las nieves y cerraron las ventanas que daban a la calle, que antes cruzabas cada puerta y ya nadie conoce el nombre de tus llaves. Alguien que trabaja aSigue leyendo «Historia de una cajera»

Rain 24

I think that it’s time to come back, I have to be the person that I was. Surrounding the town, stuck in the night, forgetting myself, forgiving the dark, loving the oblivion and leaving you behind. But I still running fot this empty roads, with no one to love me more, just my shadow andSigue leyendo «Rain 24»

La leyenda del aire

Escuché tu nombre desde aquella esquina mientras caminaba desde muy lejos y hacia una distancia nuclear para explotar y desaparecer, pero nunca pude quedarme con él, me lo robaron antes de que lo guardara en mi cartera, junto a las llaves y una fotografía nuestra. Respiraba y te seguía, aunque no te conocía, corría ySigue leyendo «La leyenda del aire»

Horas de invierno

Nieva afuera mientras dentro de la cafetería, todo es silencio. Aún puedo sentir el vaho en las manos de un café frío que antes estaba caliente. Sonrío un momento pensando en mi infancia, después contengo las lágrimas ante la intensidad amarga de mis propios recuerdos, atascados en mi garganta. Los pelos de punta y unSigue leyendo «Horas de invierno»

Flores Suicidas

Gafas de cristales oscuros cuyos ojos cobrizos vigilan desde las ventanas del alma. Observan expectantes resguardados bajo una chaqueta de cuero prestada y los mismos pitillos desgastados de siempre. Azules o negros, esperan a una nueva mirada tuya mientras, embelesados, se deleitan celosos con los cabellos rizados de tu pelo. Lluvia y un amanecer pasadoSigue leyendo «Flores Suicidas»

Los fantasmas que conocemos

-Así que mi dolor es polvo en el tiempo, ¿eso es lo que quieres decir? Sabes, es curioso cómo la vida viene y te sorprende enterrándote antes de tiempo en brazos ajenos o junto a una tumba que no es la de tu amor, sino la de otra persona condenada también a estar contigo elSigue leyendo «Los fantasmas que conocemos»

Escuadrón suicida

Pelotones armados de niños enmascarados que desfilan dispersos por las calles desnudas del desierto, donde las ciudades se confunden con las ilusiones de oasis con agua limpia y fresca, lugares donde descansar y dormir con sueños claros sin nubes en el horizonte, sin gritos que conviertan las mañanas en pesadillas, sin fronteras que cruzar enSigue leyendo «Escuadrón suicida»

Juguetes en el Ático

Solía haber gente dentro de estos muros de piedra, fríos e inexpugnables. Antes sentía calor en el interior de aquella fortaleza que, con el tiempo, había empezado a llamar hogar. No tenía ventanas ni puertas, sólo cajas y cuadernos vacíos, y una cama para cerrar los ojos y no volverlos a abrir jamás en situacionesSigue leyendo «Juguetes en el Ático»

Violencia visual

Aprendí para no saber nada, caminando sobre mis propias llagas provocadas por las brasas de la incertidumbre y la duda. Con los pies doloridos y un alma cansada, ordeno los mapas de carretera y las cartas astrales donde mi destino es una autovía de un solo sentido en mitad de ninguna parte. Demasiado peso enSigue leyendo «Violencia visual»

Teatro de mentira

Se abre el telón y aparece un muerto en el escenario, se ha ahorcado y la gente aplaude por la interpretación. No hay detalles importantes, es un decorado sencillo pero muy bello, aunque no hay nada que destaque excepto el fondo, cubierto de sangre. Y, entonces, aparece otro hombre, esta vez, vivo. Está llorando. -NoSigue leyendo «Teatro de mentira»

Bruma

Desearía que la bruma nos tape con su corazón moribundo de pasiones y nos proteja de la oscuridad que tanto amas y deseas en el interior de tus ojos verdes y traicioneros, que ella sea quien te diga lo que quieras y la nieve no llegue nunca a tu primavera eterna donde ya no cabeSigue leyendo «Bruma»

La luz de tus párpados

Imagen de  Irene Clairmont.   Cerrados o dormidos, con el rímel corrido o acompañados de lágrimas secas, no necesito ver tus ojos para saber lo que piensas. Durmiendo desnuda en mi cama, oculta entre las sábanas, tus párpados nerviosos me buscan en mitad de la oscuridad, pero no me encuentran y tiemblan por mi ausencia.Sigue leyendo «La luz de tus párpados»

Apología de un corazón roto

Eran las cinco de la tarde cuando me atravesaron de parte a parte, no hubo previo aviso, sólo dos certeras saetas irrumpiendo en mi pecho, la sangre cayendo y mi corazón roto y herido… Fue una obra de arte. Así que aquí estoy hoy, ejerciendo de verdugo y abogado de este órgano enamorado. Nunca heSigue leyendo «Apología de un corazón roto»

Polaroids

Estoy en medio de la habitación, a oscuras; sólo queda una vela encendida en la tarta y está a punto de apagarse. Todo el mundo espera que sople y apague la última luz que me queda, pero la verdad es que me da demasiado miedo caminar a ciegas. No recuerdo muy bien cómo empezó todo,Sigue leyendo «Polaroids»

Intento mirarte muchas veces a los ojos, pero siempre terminan resbalando desde el cristal de tus gafas hasta las letras desenfocadas de mis libros de poesía. No tiene sentido hablar contigo, tus palabras son un silencio constante en el sonido continuo e irrefrenable de la normalidad en la sociedad. Pienso en mi mente mil nuevasSigue leyendo «tú»

Refugiado de…

Al igual que un esclavo hecho estatua de mármol que clama al cielo por su salvación, yo también estoy huyendo de mí mismo y de la humanidad entera. Estoy buscando refugio en la nieve más fría o el fuego más ardiente, escapando de todo lo que me pueda recordar de dónde vengo e intentando serSigue leyendo «Refugiado de…»

Tragedia Griega

Si estás leyendo esto, es que he muerto… Superviviente de dioses y falsos profetas consumidos en las llamas de la falsedad y desesperación humana, si estás leyendo estas palabras envenenadas de verdad irrefrenable y tan contagiosa como el peor de los virus, es que ya no camino más por estos inmensos y yermos lugares. CosidaSigue leyendo «Tragedia Griega»

Pum Pum

Tenía el sonido de los gritos clavados en su memoria. Seguían sonando igual de desgarradores que el primer día, se repetían constantemente en el interior de su mente como un eterno recordatorio de lo que había hecho. El olor a sangre fresca se había quedado impregnado para siempre dentro de su nariz, al igual queSigue leyendo «Pum Pum»